lunes, 16 de enero de 2017

Alternativas al Sulfuroso en la Elaboración de Vinos



 ALTERNATIVAS AL SULFUROSO EN LA ELABORACIÓN DE VINOS

- Nombre: Sulfuroso en la Elaboración de Vinos. Alternativas.
- Autoría: Guerrero, R.F.; Cantos-Villar, E.; Puertas, B.; Ortiz Somovilla, V
- Edita: Juanta de Andalucia. Instituto de Investigación: Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural. Jerez de la Frontera, 2015.
- Palabras Clave: Anhídrido sulfuroso, alérgenos, alternativas, etiquetado, E-220-E228, metabisulfito potásico, mosto, normativa, legislación, SO2, propiedades, regulación, vino.


  1. INTRODUCCIÓN

La adición del comúnmente llamado simplemente "sulfuroso" o "anhidro sulfuroso" durante la elaboración de vinos parece hoy en día indispensable debido a sus propiedades. Tradicionalmente el sulfuroso se ha utilizado para proteger el vino mediante el control de microorganismos no deseados y para evitar oxidaciones, añadiéndose por ejemplo en uvas vendimiadas con máquina y después de la fermentación maloláctica en vinos tintos.

Hay una creciente preocupación por parte de la sociedad por el consumo de alimentos que contienen "sulfitos", entre ellos el vino, debido a los efectos alérgicos que puedan darse en personas sensibles. Esta preocupación se ha traducido en nuevas normativas que restringen su uso y que van encaminadas hacia su disminución e incluso su prohibición. Sin embargo, la prohibición del sulfuroso sin tener actualmente una alternativa supone aumentar el riesgo de contaminación de los alimentos por microorganismos.

La comunidad investigadora nacional e internacional, entre ellas el IFAPA, ha dirigido sus esfuerzos en la búsqueda de alternativas a este conservante del vino. Como resultado, se han propuesto nuevos conservantes y tecnologías innovadoras que por supuesto son inofensivas para la salud, y que pueden reemplazar o reducir la concentración de sulfuroso. Para ello, deben garantizar la estabilidad microbiológica de los vinos, protegerlos contra la oxidación y mantener las características de calidad del producto final. Estas alternativas tienen un futuro prometedor que permite considerarlos como métodos alternativos a la adición de sulfuroso en la elaboración del vino, dando lugar a vinos que reducen el riesgo de aparición de alergias, y son considerados por el consumidor más naturales, más saludables, más sostenibles y más genuinos.


2. PROPIEDADES Y EFECTOS DEL SULFUROSO

- ¿Qué Sucede Cuando Añadimos "Sulfuroso" al Mosto o Vino?: No es fácil calcular las cantidades precisas de adición de sulfuroso debido al complejo equilibrio químico de esta molécula en el vino. A pesar de que normalmente se expresa como SO2, el sulfuroso existe en diferentes formas en el vino. Se encuentra en formas libres y combinadas, siendo una de las formas libres, la forma molecular “SO2” (dióxido de azufre), la que posee las propiedades antioxidantes y antisépticas. La forma combinada esta compuesta por el sulfuroso unido a otros compuestos que se encuentran en el vino como los polifenoles, aldehídos y cetonas. El "sulfuroso libre" sumado al “sulfuroso combinado” es lo que se conoce como "sulfuroso total".


La concentración de las distintas formas en las que el sulfuroso puede encontrarse en el vino dependen del pH del vino y en menor medida de la temperatura. En el rango de pH de los vinos (3-4), el sulfuroso se encuentra en un gran porcentaje como la forma bisulfito y bajo porcentaje como la forma sulfito. Ninguna de estas dos formas poseen las propiedades protectoras del sulfuroso. La forma molecular SO2, que es la forma que posee las propiedades antioxidante y antiséptica, también se encuentra en bajas concentraciones. Cuanto menor sea el pH del vino, mayor será la concentración de la forma activa SO2. Es por esta razón que se aconseja añadir el metabisulfito potásico después de acidificación del mosto o vino. Así el pH del vino será más bajo y favorecerá la aparición de un mayor porcentaje de la forma activa.


- Métodos Analíticos para Medir Sulfuroso en Mostos y Vinos: La concentración de sulfuroso en el vino se mide normalmente en unidades de miligramos por litro (mg/L) o, lo que es lo mismo, partes por millón(ppm).

- Método de Referencia: De determinación del anhídrido sulfuroso según la OIV (Organización Internacional de la Viña y el Vino), es el denominado Paul-Rankine OIV-MA-AS323-04A.

La determinación se basa en la liberación del SO2 del vino o mosto por destilación, previa acidificación de la muestra con ácido fosfórico, que es arrastrado por una corriente de aire o nitrógeno. Esta corriente se hace borbotear en una solución diluida y neutra de peróxido de hidrógeno para formar ácido sulfúrico que posteriormente se valora con una solución de NaOH de concentración conocida. El arrastre en frío (10ºC) garantiza que durante la extracción únicamente se arrastre el SO2 de la forma libre del sulfuroso. En la destilación en caliente a 100ºC aprox. se extrae el SO2 perteneciente tanto a la forma libre como a la combinada del sulfuroso, es decir, el sulfuroso total.

Este equipo es costoso (alrededor de unos 600 euros) y frágil (ya que gran parte de su material es de vidrio). La determinación de sulfuroso en una muestra requiere aproximadamente unos 30 minutos y un operario familiarizado con su procedimiento.


- El Método Rápido de Determinación: Del anhídrido sulfuroso según la OIV es el clasificado como OIV-MA-AS323-04B. El  anhídrido sulfuroso libre se determina por titración mediante yodometría. A continuación, el anhídrido sulfuroso combinado se determina también mediante yodometría, tras una hidrólisis alcalina. Sumando el anhídrido sulfuroso combinado y el anhídrido sulfuroso libre se obtiene el anhídrido sulfuroso total.

Un inconveniente de este método es que la titración con yodo se realiza en presencia de almidón como indicador y éste vira del incoloro al azul-violáceo. Este viraje en vinos blancos se observa fácilmente, pero es muy difícil de observar en vinos tintos. Otro inconveniente es que el yodo también reacciona con algunos de los polifenoles de los vinos, y por tanto estos interfieren en la medida.

- Algunas Casas Comerciales: Han solucionado el primer inconveniente (viraje del almidón) utilizando un viraje electroquímico. Para ello, se usa un electrodo de platino y se mide el paso de corriente entre los dos polos del electrodo. El segundo inconveniente han tratado de solventarlo haciendo una corrección del yodo consumido por los polifenoles. Dada la enorme cantidad de polifenoles que existen en los vinos tintos y su alta complejidad, de momento este inconveniente no se ha solucionado totalmente.

LAS PROPIEDADES DEL SULFUROSO EN LOS VINOS

- Protege Contra la Oxidación: Muchos constituyentes del vino son susceptibles de ser oxidados durante el proceso de vinificación y pueden dar lugar a un detrimento de su calidad sensorial y nutricional. Estos procesos de oxidación pueden producirse en la uva, el mosto y/o el vino durante su elaboración. Las acción antioxidante del sulfuroso se debe a tres mecanismos:

1. Eliminación de oxígeno disuelto.
2. Reacción con peróxido de hidrógeno presente en pequeñas cantidades.
3. Reducción de las quinonas convirtiéndolas en su forma fenólica.

Además de los mecanismos químicos anteriores, el sulfuroso es capaz de inhibir a enzimas como la polifenol oxidasa, principalmente responsable del pardeamiento de uva, así como de las enzimas lacasas y peroxidasas. También inhibe las reacciones de Maillard que pueden dar lugar a cambios en aroma y color del vino.

- Evita Contaminaciones Microbianas: El sulfuroso inhibe el desarrollo de microorganismos tales como levaduras, bacterias lácticas y, en menor medida, las
bacterias acéticas. Su acción evita la formación de turbidez debida a levaduras, las fermentaciones secundarias indeseables y el crecimiento de Brettanomyces. La actividad antimicrobiana del sulfuroso disminuye a medida que el pH del vino aumenta, lo que hace más difícil estabilizar microbiológicamente vinos con baja acidez.

El sulfuroso es el aditivo mas frecuente para controlar el crecimiento de bacterias lácticas y evitar la fermentación maloláctica en vinos blancos. Esto es debido a su selectividad negativa frente a las bacterias lácticas. Evitando así la aparición de lo que comúnmente se denomina el "Picado Láctico", donde estos microorganismos utilizan el azúcar residual del vino, debido a fermentaciones alcohólicas lentas, generando un aumento de la acidez volátil (ácido láctico y ácido acético) que produce una modificación negativa de las propiedades sensoriales del vino.

En cuanto a levaduras, las especies del género Brettanomyces están involucradas en la formación de olores desagradables en el vino que se describen como "cuero", "animal" o "sudor de caballo", atribuibles a la generación de etilfenoles (4-etilfenol, 4-etilguayacol, y 4-vinil-fenol) y causada por una limpieza deficiente. El sulfuroso actúa contra estos microorganismos a las concentraciones utilizadas normalmente en la elaboración y en la conservación del vino.

- Poder Disgregante: Esta propiedad es debida a la capacidad del SO2 para romper las paredes celulares de la piel de la uva, disgregándola y facilitando así la extracción de sus componentes al mosto o vino. El aumento de la eficacia de maceración en presencia de sulfuroso para la extracción de pigmentos de uva es indiscutible, y es utilizado para la preparación industrial de colorantes comerciales.

Sin embargo, dado que sólo el SO2 libre es activo, y que esta forma desaparece rápidamente en las uvas molidas, este efecto de disgregación parece ser ejercido sólo durante un breve momento. Al final de la fermentación, los efectos del tiempo de maceración, de la temperatura y de los remontados son más significativos sobre la extracción que el efecto del propio sulfuroso. El efecto de disgregación mediante el sulfitado con respecto a los compuestos fenólicos, es importante en el caso de maceraciones limitadas.

- Efectos del Sulfuroso Sobre las Características Sensoriales de los Vinos: El sulfuroso se utiliza normalmente en Enología pero puede causar algunos efectos no deseados en el vino como neutralización de aromas o la formación de aromas indeseables como por ejemplo, el sulfuro de hidrógeno.

El uso excesivo de sulfuroso puede producir sabores y aromas desagradables e incluso turbidez durante su almacenamiento. A dosis altas, se neutralizan los aromas, y en cantidades excesivas produce un defecto característico en el aroma de los vinos. Se produce un olor a "lana húmeda" que se convierte rápidamente en sofocante e irritante y que además da lugar a una sensación de ardor-amargor en el retrogusto.


En la elaboración del vino tinto, el sulfitado favorece la disolución de minerales, ácidos orgánicos y compuestos fenólicos (sobre todo antocianos y taninos) que constituyen las sustancias de color de los vinos tintos. Sin embargo, cuando las vinificaciones se llevan a cabo en uvas sanas, no se produce una mejora significativa del color (antocianos, taninos e intensidad de color).

El sulfitado de las uvas también tiene impacto en el color de los vinos rosados. El sulfitado, a menudo mejora el aroma del vino en el caso de uvas con estado sanitario deficiente o variedades neutras. También protege ciertos aromas de los vinos jóvenes. Por el contrario, en ciertas vinificaciones, tales como las fermentaciones sin presencia de oxigeno o el envejecimiento especialmente prolongado sobre lías, pueden conducir a la formación de sulfuro de hidrógeno y mercaptanos, que producen aromas a huevos podridos y putrefacto.

El sulfuroso también es importante para minimizar la velocidad de polimerización de los compuestos polifenólicos y, por tanto, de la pérdida de color durante el envejecimiento del vino. El sulfuroso reacciona con ciertos componentes del vino, evitando la reacción de los compuestos polifenólicos con ellos, ralentizando los procesos de polimerización, y por tanto la perdida de color.

Recientemente se ha publicado que la presencia de sulfuroso en el vino promueve el consumo de aminoácidos por parte de la levadura durante la fermentación alcohólica, dando aromas más complejos y mejor estabilidad.


3. SULFUROSO Y SALUD

- Efectos del Sulfuroso Sobre la Salud del Consumidor: Recientemente, la utilización de sulfuroso como conservante alimentario se ha asociado con algunos riesgos para la salud. Se ha relacionado a los sulfitos resultantes de la adición de sulfuroso en el vino con reacciones alérgicas en algunos consumidores. Los individuos sensibles a los sulfitos reaccionan negativamente a su ingestión a partir de 10 mg de ingesta. Es por ello, que en el caso de vinos con concentraciones de sulfuroso mayores a ésta, se debe indicar la presencia de sulfitos en la etiqueta. Los individuos sensibles pueden experimentar una variedad de síntomas que incluyen dermatitis, urticaria, angioedema, dolor abdominal, diarrea, broncoconstricción y anafilaxia.

Los asmáticos que son dependientes de los esteroides o que tienen un mayor grado de hipersensibilidad de las vías respiratorias están en mayor riesgo de sufrir una reacción a los alimentos que contienen sulfitos. En este tipo de población, las reacciones de sensibilidad a los sulfitos pueden ser severas, ya que los derivados del sulfuroso pueden jugar un papel negativo en el cáncer de pulmón. El exceso de sulfuroso tiene efectos tóxicos en la salud humana, pudiendo producir dolores de cabeza, náuseas y reacciones asmáticas. Así, se ha visto la necesidad de reducir la cantidad de sulfuroso, ya que este compuesto no sólo se encuentra en el vino, sino que además se encuentra en muchos productos alimenticios como aditivo y la cantidad consumida es acumulativa en el organismo.

Para hacernos una idea, se suele añadir a los mostos una concentración aproximada de 80 mg/L de sulfuroso para vinos blancos y 50 mg/L para vinos tintos. Más del 50% de la cantidad añadida inicialmente termina como formas combinadas, que no tienen actividades antisépticas ni antioxidantes. Pero por desgracia, todavía conserva sus contraindicaciones relacionadas con la salud.


SULFUROSO: PROPIEDADES, VENTAJAS, INCONVENIENTES

Resumen de las propiedades del sulfuroso en los vinos, y sus efectos en las características sensoriales y en la salud del consumidor.

Antioxidante:

Ventajas:
- Previene el pardeamiento de los vinos.
- Inhibe la evolución hacia aromas oxidados en vinos jóvenes.
- Elimina el oxígeno disuelto.
- Reduce los radicales libres que influyen en el  proceso de oxidación (peróxido de hidrógeno y quinonas).

Inconvenientes:
- Su efectividad depende del pH.

Antimicrobiana:

Ventajas:
- Previene la formación de turbidez en el vino debida a levaduras.
- Previene las fermentaciones secundarias como el “picado láctico”.
- Previene la formación de aminas biógenas y de  aromas desagradables como los etilfenoles.

Inconvenientes:
- Su efectividad depende del pH.
- Concentraciones de 30- 50 mg/L de “sulfuroso libre” puede ser ineficaces frente a ciertos microrganismos.

Disgregante:

Ventajas:
- Degrada las paredes celulares de la piel de la uva lo que permite una mayor extracción de minerales, ácidos orgánicos y compuestos polifenólicos de la  uva, estos últimos responsables del color tinto de  los vinos entre otras características organolépticas.

Inconvenientes:
- El sulfuroso desaparece rápidamente en uvas molidas-despalilladas.
- Son necesarias dosis más altas a las normalmente utilizadas en vinificación para mejorar el color de los vinos.

SULFUROSO: EFECTOS, BENEFICIOSOS, DESFAVORABLES

Características Sensoriales:

Beneficiosos:
- Los vinos con sulfuroso, que proceden de uva con estado sanitario bajo o variedades con bajo potencial aromático, tienen un aroma más complejo.
- Estabiliza el color.

Desfavorables:
- En exceso, puede favorecer la formación de aromas desagradables como por ejemplo los debidos a la formación de sulfuro de hidrógeno(olor a huevos podridos) o mercaptanos (olor a putrefacto).

Salud:

Desfavorables:
- Pueden aparecer reacciones alérgicas en consumidores sensibles a los sulfitos.
- El SO2 en concentraciones muy altas tiene efectos tóxicos para la salud.
- La cantidad de sulfitos se acumula en el organismo mediante su ingesta a través de los alimentos.


- ¿Cuáles son las Concentraciones de Sulfuroso Permitidas en los Vinos? Hay  distintas  formas  en  las  que  se  comercializa  el  sulfuroso  como  aditivo  alimentario  en  Europa.  Estas  formas  se  clasifican con la letra "E", de aditivo alimentario, y un número que va desde el E 220 al 228. Dióxido de azufre (E 220), sulfito de sodio (E 221), bisulfito de sodio (E 222), metabisulfito de sodio (E 223), metabisulfito de potasio (E 224), sulfito de calcio (E 226), bisulfito de calcio (E 227) y bisulfito de potasio (E 228).

- La Unión Europea: Ha regulado el uso del sulfuroso como conservante de alimentos. En el vino, el Reglamento (CE) Nº 1493/1999 del Consejo de 17 de mayo de 1999, y el Reglamento (CE) N° 1622/2000 de 24 de julio de 2000 estableció una concentración limitada total de sulfuroso de hasta 160 mg/L en los vinos tintos y 210 mg/L en los vinos blancos y rosados.

- El Nuevo Reglamento de la UE para "vino ecológico": Permite un máximo de hasta 100  mg/L en el vino tinto y 150 mg/L en blancos y rosados. En los vinos dulces se permite  un extra de 30 mg/L, ya que es necesaria mayor cantidad de sulfuroso para evitar que el azúcar residual de lugar a la contaminación por microrganismos y por tanto, a fermentaciones en botella. Los vinos deben mostrar claramente en la botella, junto a las restricciones exigidas por la ley, la presencia de sulfitos totales superiores a los 10 mg/L (Directiva 2003/89/EC del Parlamento Europeo del 10 de noviembre de 2003).

- La Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV): Con sede en Francia, recomienda las siguientes concentraciones de sulfuroso de vino a la venta dependiendo de la su tipología: 150 mg/L en vinos tintos que contengan un máximo de 4 g/L de sustancias reductoras (principalmente azúcares); 200 mg/L en vinos blancos y rosados c on un máximo de 4 g/L de sustancias reductoras; 300 mg/L en tintos, rosados y vinos blancos que contengan más de 4 g/L de sustancias reductoras; y 400 mg/L en casos excepcionales de algunos vinos blancos dulces.

El vino y otros productos definidos en el Reglamento (CE) Nº 1234/2007 del Consejo de 22 de octubre de 2007 deben cumplir con el Reglamento (UE) nº 1129/2011 de 11 de noviembre de 2011, que es aplicable desde 01/06/2013. En este reglamento estableció un límite de sulfuroso máximo de hasta 200 mg/L. Las dosis máximas se expresan como sulfuroso total (libre más combinado). No se considera que el sulfuroso esté presente cuando su contenido sea inferior a 10 mg/Kg o 10 mg/L.

- En los Estados Unidos de América: Los sulfitos han sido generalmente considerados como seguros (siglas en Inglés, GRAS) por la Agencia de Alimentos y Medicamentos (siglas en Inglés FDA). Sin embargo, se estima que un pequeño porcentaje de la población es sensible a los sulfitos. Esta sensibilidad puede causar una amplia gama de reacciones alérgicas que van desde leves a severas. En respuesta a las alergias severas que experimentaron algunos consumidores después de ingerir sulfitos, la Oficina Federal de Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego y Explosivos (siglas en Inglés ATF) ha ordenado que se incluya una advertencia de sulfitos en las etiquetas de los vinos que contengan más de 10 mg/L de sulfitos, medida como SO2, desde 1987. Esta indicación debe aparecer en la parte delantera, trasera, en tiras o en la etiqueta del cuello de la botella. Además, ningún vino que se venda a través del comercio interestatal puede contener más de 350 mg/L de sulfitos. Por último, el vino etiquetado como “ecológico” o "100% ecológico" (en ingles organic o 100% organic) no debe contener sulfitos añadidos. Para ellos, un análisis de laboratorio debe confirmar que el contenido total de sulfito natural en el vino comercializado como ecológico es inferior a 10 mg/L. Una concentración por debajo de 10 mg/L está por debajo del nivel en el que la mayoría de los individuos sensibles a los sulfitos experimentan efectos negativos para la salud. Además, se requiere que cualquier vino que se venda en el comercio interestatal debe obtener la aprobación del ATF, para que se garantice el cumplimiento de los requisitos de etiquetado del vino.

- En Otros Países, como Japón, Canadá o Australia: El nivel total de sulfuroso es de 350 mg/L en todos los tipos de vino. Canadá permite hasta 100 mg/L en sus vinos ecológicos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la reducción del uso de sulfuroso debido a los efectos negativos para la salud en los consumidores con una especial sensibilidad.


Resumen de las Concentraciones de Sulfuroso Permitidas en los Vinos por Países:

UE

- Desde 1999: límite total de sulfuroso 160 mg/L en vinos tintos, y 210 mg/L en blancos y rosados. A partir de 2007: límite total máximo de 200 mg/L.
- Límites entre 10 mg/kg o 10mg/L no se consideran presentes en el vino. Los vinos deben mostrar desde el 26 de noviembre de 2005 en las botellas próximo a las restricciones legales, la presencia total de sulfitos cuando excedan los 10 mg/L.
- En los vinos ecológicos se admite 100 mg/L para vino tinto y 150 mg/L para vinos blancos y rosados.
- En vinos ecológicos dulces se permite un extra de 30 mg/L para prevenir posibles fermentaciones.

EEUU

- Se debe incluir una advertencia en las etiquetas de vinos que contengan más de 10 mg/L de sulfitos, medidos como SO2 desde 1987.
- Ningún vino vendido entre estados debe contener más de 350 mg/L de sulfitos.
- Los vinos etiquetados como “ecológicos” y “100% ecológicos” no deben contener sulfitos.<10 br="" mg=""> 

<10 br="" mg="">CANADÁ

- La cantidad total de sulfuroso máxima es 350 mg/L en todos los vinos.
- Permite hasta 100 mg/L en vinos ecológicos.

OTROS PAÍSES


- La cantidad total de sulfuroso máxima es 350 mg/L en todos los vinos.

OIV

- Recomienda:
150 mg/L para vinos tintos que contienen un máximo de 4 g/L de sustancias reductoras.
200 mg/L para vinos blancos y rosados que contienen un máximo de 4 g/L sustancias reductoras.
300 mg/L tintos, blancos y rosados que contienen más de 4 g/L de sustancias reductoras.
400 mg/L en casos excepcionales de vinos dulces.

OMS


- Recomienda: Reducir su concentración debido a los efectos negativos en la salud de losconsumidores con especial sensibilidad.


<10 br="" mg="">4. ALTERNATIVAS AL USO DEL SULFUROSO EN VINOS

- Alternativas al Sulfuroso: Se están estudiando nuevas alternativas con el fin de sustituir el uso de sulfuroso en vinos. Éstas se pueden dividir principalmente en dos grupos: La adición al vino de compuestos tales como dicarbonato de dimetilo, bacteriocinas, compuestos fenólicos, complejos de plata o lisozimas; o el uso de métodos físicos tales como ultrasonidos, luz ultravioleta, pulsos eléctricos, o alta presión hidrostática. Los efectos en el vino así como sus desventajas en la sustitución del sulfuroso. Hasta la fecha, ninguna de estas alternativas ha demostrado ser tan eficaz como el sulfuroso. Se ha demostrado que un reemplazo parcial del sulfuroso es posible si se combinan tratamientos para reducir la actividad de enzimas y el crecimiento microbiano.

Las nuevas alternativas, para sustituir o reducir el uso de sulfuroso en el vino, deben asegurar la estabilización microbiológica, proteger contra la oxidación y mantener sus propiedades organolépticas. Ninguna de las alternativas presentadas son perjudiciales para la salud lo que les permite ser consideradas como métodos alternativos. Si bien, será necesaria su autorización como aditivo previamente a su comercialización. La adición de compuestos tales como dicarbonato de dimetilo, las bacteriocinas, los compuestos fenólicos, los complejos de plata, y las lisozimas a mostos o vinos parecen ser alternativas más versátiles en cuanto a su facilidad de uso en las diferentes etapas de la elaboración del vino en comparación con los métodos físicos (pulsos eléctricos, ultrasonidos, luz ultravioleta y alta presión) que necesitan una infraestructura compleja y una mayor inversión económica. Los aditivos químicos se pueden añadir a los mostos para prevenir las reacciones de oxidación y eliminar los agentes patógenos. También se pueden añadir, después de la fermentación, para controlar el crecimiento microbiológico de los microorganismos perjudiciales y para actuar como antioxidante. Antes de embotellar, pueden mantener la estabilidad microbiológica y promover la longevidad del vino. 
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<10 br="" mg="">Alternativas Químicas y Físicas al Sulfuroso (Efectos y Desventajas):

Aditivos Químicos:

Dicarbonato de Dimetilo:
- Efectos: Inhibición del crecimiento de microorganismos.
- Desventajas: Menos efectivas en bacterias que en levaduras. No se encuentran naturalmente en el vino.

Bacteriocinas:
- Efectos: Inhibición de bacterias; control de la fermentación.
- Desventajas: No afecta al crecimiento de levaduras. No se encuentran naturalmente en el vino.

Compuestos Fenólicos:
- Efectos: Inhibición del crecimiento de microrganismos; Capacidad antioxidante; No afecta al consumo de compuestos nitrogenados; Puede dar lugar a mejoras
en las características sensoriales; Se encuentran naturalmente en el vino.
- Desventajas: Pueden dar lugar a cambios en el color y aroma.

Complejos de Plata:
- Efectos: Inhibe el crecimiento de microrganismos.
- Desventajas: No inhibe procesos de oxidación, pudiendo afectar a color y aroma, especialmente en blancos; No se encuentran naturalmente en el vino.

Lisozimas:
- Efectos: Inhibe el crecimiento de bacterias; control de la fermentación maloláctica.
- Desventajas: Baja actividad contra bacterias gram-negativas y levaduras. Se une a los compuestos polifenólicos de los vinos tintos. Dan lugar a la formación de turbidez. No se encuentran naturalmente en el vino.

Métodos Físicos:

Pulsos Eléctricos:
- Efectos: Elimina microrganismos patógenos. Aumenta la extracción de compuestos fenólicos. Acelera el envejecimiento.
- Desventajas: Infraestructura compleja y costosa. El vino tratado evoluciona más rápidamente.

Ultrasonidos:
- Efectos: Acelera la maduración de los vinos. Aumenta la extracción de compuestos fenólicos.
- Desventajas: Infraestructura compleja y costosa. Las esporas de hongos son resistentes. Faltan ensayos a gran escala.

Luz UV:
- Efectos: Elimina microrganismos patógenos.
- Desventajas: Menos efectiva en vinos tintos que en blancos. Necesidad de un largo tiempo de exposición. Modifica las características sensoriales de los vinos.

Alta Presión Hidrostática:
- Efectos: Elimina microrganismos patógenos.
- Desventajas: Dependiendo del tratamiento, pueden activar ciertas enzimas, dando lugar a un descenso de la capacidad antioxidante y al contenido de antociacinas. Infraestructura compleja y costosa. Disminuye la concentración de polifenoles. Modifica las características sensoriales de los vinos.

A pesar de los prometedores resultados, el efecto de conservación del sulfuroso en los vinos es bastante extenso y hasta ahora ninguna alternativa parece ser capaz, por sí misma, de reemplazar completamente el uso de sulfuroso. El reto para la comunidad científica y la industria del vino es la combinación de estas u otras nuevas alternativas en una estratégica de aplicación en las distintas etapas de la elaboración del vino que elimine completamente el uso del sulfuroso a fin de producir vinos más saludable y que cumplan con las exigencias de calidad de los consumidores.

- Investigaciones llevadas a cabo en el IFAPA: En el IFAPA se está trabajando en la búsqueda de alternativas al sulfuroso en vino desde el año 2011. Actualmente existe un proyecto del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria (INIA) en curso (RTA2011 00002) en el que participan 9 investigadores y técnicos de los Centros Rancho de la Merced (Jerez de la Frontera) y Alameda del Obispo (Córdoba). En este proyecto se han estudiado dos tipos de extractos naturales ricos en polifenoles: Extractos ricos en hidroxitirosol y extractos ricos en estilbenos. Tanto el hidroxitirosol como los estilbenos son compuestos muy antioxidantes que se encuentran a bajas concentraciones de forma natural en el vino y con numerosas propiedades beneficiosas científicamente demostradas sobre la salud. Así, el reto del proyecto es no sólo disminuir la concentración de un aditivo tóxico, sino hacerlo aumentando la concentración de sustancias bioactivas. Todo ello desde un enfoque sostenible, ya que los extractos provienen de subproductos de la industria agroalimentaria, en concreto de residuos de aceitunas y de madera de poda de la vid.

Se han estudiado distintos extractos de cada tipo (hidroxitirosol y estilbenos), y se han seleccionado aquellos con las propiedades físico-quimicas más idóneas para su uso en la vinifiación. Los extractos seleccionados se han probado en la elaboración de vinos blancos y tintos, a distintas dosis, y usando distintas metodologías de vinificación. Los vinos finales elaborados con estos extractos se han comparado con un control elaborado con sulfuroso. Se ha hecho especial hincapié en la evaluación de la composición química y sensorial de los vinos.


<10 br="" mg="">En el punto del proyecto que nos encontramos podemos afirmar lo siguiente:

- El extracto más adecuado para remplazar al sulfuroso fue el extracto de estilbenos procedente de madera de poda de la vid. Para la obtención de este extracto se parte del los restos de poda, que se desecan en estufa, se trituran y se muelen. Se extrae el estilbeno con medios hidro alcohólicos.

- El extracto más adecuado para remplazar al sulfuroso fue el extracto de estilbenos procedente de madera de poda de la vid.

- En los vinos blancos se puede reducir la concentración de sulfuroso pero NO se puede eliminar totalmente ya que el color, los compuestos volátiles, las características olfatométricas y el análisis sensorial se alteran negativamente.

- En los vinos tintos, se puede eliminar la utilización de sulfuroso sin que esto implique un detrimento en la calidad de los vinos. Actualmente se está estudiando la evolución de estos vinos durante el envejecimiento en botella, proceso clave de la elaboración para el estudio de alternativas al sulfuroso.

Parece por tanto, que los estilbenos son una prometedora alternativa al sulfuroso, aún cuando quedan todavía muchos aspectos que estudiar (envejecimiento en barrica, uva de distintas calidades, otras elaboraciones, etc.).

Una vez que la eficacia de este extracto esté totalmente probada, habrá que solicitar su autorización, lo que conllevará otro gran numero de estudios, incluyendo los de toxicidad in vivo. 
<10 br="" mg="">


5. CONCLUSIONES

- Futuro del Sulfuroso y las Alternativas en las Bodegas y la Investigación: La disminución o eliminación del uso de sulfuroso en vinos es una necesidad sectorial dado las implicaciones que este tiene sobre la salud. Si bien el problema es complejo debido al gran número de propiedades que este conservante posee. Las bodegas deben plantearse realizar ensayos para conocer cuál es la mínima cantidad de sulfuroso que en sus condiciones concretas de vinificación debe añadirse para obtener un vino protegido de la oxidación y de los microrganismos. Esto repercutirá en una mejora de la calidad de sus vinos tanto en sus características sensoriales como saludables. Para ello, es necesario utilizar la metodología adecuada de determinación de sulfuroso y conocer el pH justo antes de la adición a sus vinos.

La determinación del sulfuroso en vinos blancos y rosados es sencilla y asequible para la mayor parte de los productores de vinos, ya que su concentración en polifenoles es menor que en el caso de los vinos tintos, produciendo menos interferencias en la determinación, y pudiéndose utilizar los métodos rápidos. Para determinar la cantidad real de sulfuroso libre y combinado de un vino tinto, dada la complejidad que tiene esta determinación en estos vinos, sobre todo en aquellos cuya carga polifenólica es elevada es necesario la utilización del método de referencia. Esto requiere la adquisición de un equipo Paul-Rankine y realizar esta determinación en bodega. El inconveniente es el precio del equipo y el tiempo necesario para llevar a cabo esta determinación.

Las alternativas de futuro son aquellas que presentan propiedades parecidas a las que tiene el SO2, sin efectos nocivos sobre la salud, y por supuesto sin comprometer la calidad de los vinos. Justamente esta es la línea en la que se encuentra el uso de extractos naturales que se están desarrollando en el IFAPA. Aun cuando los estudios están siendo desarrollados a pequeña escala, los resultados obtenidos con extracto de estilbenos procedente de madera de poda de la vid son prometedores.

Sin duda son necesarios muchos más años de estudio y experimentación para poder llegar a proponer una alternativa real, económica y aplicable en las numerosos y diversas casuísticas que se dan en los procesos de elaboración de vinos.


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