domingo, 8 de enero de 2017

Restaurante "Lobby Market" en Plena Gran Vía de Madrid



RESTAURANTE "LOBBY MARKET" EN PLENA GRAN VÍA DE NADRID

- Nombre: Lobby Market
- Direccuión: Calle Gran Vía 10 - Calle Reina 18, 28013 Madrid
- Telefono: 915 32 68 67
- E-mail: info@lobbymarket.es
- Web: www.lobbymarket.es


- Horario: De lunes a domingo de 08.00 a 02.00 horas.
- Precio medio: 20-25 €
- Lobby market Menu del dia 13 €
- Lobby market Menu degustacion 35 €


- Fundación: Abrió en abril de 2013
- Cocina: Española/Vasca y Bares de Tapas
- Especialidades: Sirve almuerzo, menús del día, cenas, café y bebidas
- Servicios: Acepta reservas
- Especialidad: Indicado para grupos


- Información: Restaurante con decoración muy cuidada con cocina de merado y toques fusión situado en el centro de Madrid: en la calle gran vía 10 (28013), con entrada también por calle Reina 18 (28004)
- Transporte público: Metro Gran Vía (lineas 1 y 5); Metro Sevilla o Banco de España (Linea 2)
- Vestimenta: Informal o Smart elegante.
- Equipo culinario: Jorge Reina


Es una referencia de la zona para poder comer con una buena caliad-precio en el centro de Madrid (nº10 Gran vía), y más allá de los locales destinados a turistas. Jorge Reina, jefe de cocina (su trayectoria profesional le ha llevado a trabajar junto a los mejores cocineros del mundo), ahora apuesta por una carta estacional, actual, con un enfoque muy personal basado en la calidad del producto con sabores frescos e intensos. Su propuesta gastronómica la plasma en Lobby Market, ofreciendo un espacio diseñado para disfrutar de los diferentes momentos del día, desde el desayuno hasta el almuerzo, “afterwork” y cenas especiales.


- Localización: En plena Gran Vía de Madrid, y con entrada por la concurrida calle Reina también, ya que el local ocupa todo el ancho del edificio. Se encuentra el restaurante The Lobby Market, un espacio gastronómico, que ofrece tapas gourmet y cocina fusión, es un local moderno, elegante y con buena atención. Aquí es posible tomar un rico desayuno, hacer una comida de trabajo o una cena romántica, pues es ideal para cualquier momento.


- Establecimiento: El lugar recibe a sus clientes con una sala acogedora, moderna y muy versátil gracias a sus múltiples espacios diferenciados. Desde la zona de picoteo presidida por la barra de mármol y las mesas desnudas donde la carta de pinchos y raciones es la protagonista, hasta la de showcooking, donde los comensales pueden ser testigos de cómo se elaboran los diferentes platos de la carta de tapeo, el ladrillo visto es el compañero de la zona más propia para comer con mantel.


Lobby Market se divide en varios ambientes, con la calidez del ladrillo visto y de la madera como señas de identidad. También tienen un lugar de privilegio las plantas, ubicadas en floreros metálicos corridos que le dan un punto de frescura a la decoración. Como toque curioso, tarros llenos de legumbres por doquier.


- Jorge Reina: Después de dos años la dirección de este restaurante ha decidido subir un escalón en la propuesta gastronómica, y para ello han incorporado a los fogones al cocinero Madrileño Jorge Reina. La idea ha sido dar un giro de 180º a su menú más formal sin perder la esencia de Lobby Market, que permite bastante flexibilidad en sus formas siempre y cuando se mantenga el respeto al producto de temporada. Ahí, la experiencia profesional, las influencias y el dominio de las técnicas contemporáneas de Reina quieren lograr en sus platos sabores puros, frescos e intensos.


Tras terminar sus estudios en la Escuela Superior de Hostelería de Madrid, Reina ha trabajado mano a mano con algunos de los mejores de los fogones. Con Quique Dacosta se empapó de las técnicas de la cocina de vanguardia española; en El Club Allard y de la mano de Diego Guerrero cultivó el uso de los colores en los platos; se ejercitó en la disciplina y el rigor de la cocina clásica con Jorge Joachim Wissler en el tres estrellas Michelin Vendôme, en Colonia, y en su estancia en el londinense Cambio de Tercio desarrolló su cocina más personal.


Lobby Market es su primer proyecto en solitario al frente de los fogones. Su menú degustación (35€) es un homenaje a sus maestros y a algunos de los mejores cocineros españoles como Joan Roca, Aduriz o León, de quien Reina reinterpreta platos con enorme acierto. Y lo hace imprimiendo su estilo más personal: una cocina estacional, perfilada por su manejo de las técnicas vanguardistas y por la pureza de los sabores tradicionales a través de una materia prima excelsa que debe venir de los mejores mercados del mundo.


CARTA DEL RESTAURANTE

Entrantes:

- Los cuatro cucuruchos. 10 €
(Tartar de atún, Tartar de salmón, Steak tartar, Foie con mango)
- Bun bao de calamares con mayonesa especiada, albahaca y menta (2uds.). 8 €
- Ensaladilla rusa. 7 €
- Jamón ibérico de bellota con pan y tomate. 18 €
- Croquetas caseras de jamón ibérico. 9 €
- Las alitas de pollo de corral BBQ deshuesadas de nuestro chef. 6 €
- Langostinos tigre tempurizados con salsa kimuchi. 13,5 €
- Burrata ahumada al momento con compota de tomate casera y albahaca con pan de nueces. 12,5 €
- Chips de berenjenas con alioli y miel de caña. 9 €
- Ensalada de aguacate y bonito con tomate "aliñao" y canónigos. 12,5 €
- Alcachofas fritas con chipirones. 13 €
- Verduras de temporada a la parrilla con aceite de hierbas. 10 €
Un clásico: Huevos de corral con patatas, chistorra y pimientos de padrón. 9 €
- Papardelle con salsa de trufa y setas. 12,5 €
- Risotto de Boletus y Trompeta de los Muertos. 14 €


Pescados:

- Tartar de salmón con aroma de trufa blanca y aguacate. 14 €

Atún de Barbote:
- En tartar con huevas de trucha y ensalada de alga wakame. 18 €
- En tataki con ensalada oriental y emulsión de wasabi. 18 €

- Pulpo a la brasa con mojo rojo, papas arrugas y flor de huevo. 17,5 €
- Lubina al estilo Orio con patatas panaderas. 18 €
- Bacalao confitado con puré de apionabo. 12,5 €
- Merluza con almejas y carabinero. 17 €


Carnes:

- Presa ibérica de bellota con setas de temporada, migas crujientes y patatas confitadas. 15,5 €
- Jarrete ibérico con patatitas provenzal y salvia. 15 €
- Carrillera estofada con arroz. 15 €
- Hamburguesa con queso brie y cebolla caramelizada. 12,5 €
- Pollito de corral con risotto de Boletus. 15,5 €
- Solomillo con trinchat de patata y trigueros. 19,5 €
- Entrecote a la parrilla y sus guarniciones. 18,5 €


Postres hechos en casa:

- Torrija de Baileys con helado de turrón. 6 €
- Tarta fina de manzana y hojaldre con helado de vainilla. 6 (tarda 10 min)
- Tarta de chocolate con espuma de menta fresca. 5,5 €
- Cheese cake con mermelada de frutos rojos. 5,5 €
- Ganache de chocolate blanco con fruta de la pasión y mango. 6 €
- Tramisu con helado de café. 5,5 €


- Todos los precios incluyen I.V.A
- Precio por cubierto 1,60 €
- Se puede solicitar la carta de alérgenos


CARTA DE BARRA

Pinchos del Tiempo:

- Jamón Ibérico con tomate. 2,00 €
- Lomo de sardina ahumada y tosta de pimentón. 4,00 €
- Ensaladilla Rusa con mayonesa de txanguno. 1,90 €
- Cangrejo preparado con langostino. 2,20 €


Cucurucho (1 ud):
- Tartar de salmón con trufa blanca. 2,40 €
- Steak tartar. 3,00 €
- Tartar de atún rojo. 3.20 €
- Foie y mango. 2,80 €

- Tortilla de patata. 2,50 €


Pinchos Calientes:

- Solomillo Brie con cebolla confitada. 2,80 €
- Mini Hamburguesa algo picante. 3,00 €
- Pulpo con patata y alioli. 2,90 €
- Langostino Tigre tempurizado con Kimuchi (1 ud). 2,80 €
- Guacamole con pollo especiado. 2,20 €
- Morcilla con huevo de codorniz. 3,00 €
- Croquetas de jamón y/o de puerro con carabineros (2 uds.). 3,00 €
- Bun Bao de panceta Hoisin con huevo de codorniz. 3,00 €


Especiales:

- Jamón Ibérico de bellota con pan y tomate. 16,00 €
- Lomos de sardina ahumada XXL y tostas de pimentón. 8,00 €
- Ensaladilla Rusa con mayonesa de txangurro. 5,00 €
- Las Alitas de Corral BBQ de nuestro Chef .(4 uds.). 6,00 €
- Croquetas caseras de jamón Ibérico y carabineros y puerro (4uds.). 6,00 €
- Bun bao de Panceta Hoisin con huevo de codorniz (2uds). 6,00 €
- Tabla de quesos (Brie, Roncal y Gorgonzola). 7,50 €
- Cuatro cucuruchos (Tartar de atún, Tartar de salmón, Steak tartar, Foie con mango). 10,00 €
- Alcachofas con royal de foie y katsuobushi. 8,00 €
- Langostinos Tigre tempurizados con salsa Kimuchi.(3 uds.). 8,00 €
- Huevos rotos con patatas, chistorra y pimientos de Padrón. 12,00 €
- Brochetas de pollo con aliño peruano    de anticucho.(2 uds.). 7,50 €
- Chips de berenjena con alioli y miel de caña. 6,50 €


MENÚ DEL DÍA 13 €

Primeros (a elegir):
- Ensalada de tataki de bonito.
- Revuelto de gulas y ajetes.
- Judías estofadas con su compango.
- Espaguetis a la carbonara.


Segundos (a elegir):
- Merluza con patatas revolconas.
- Lubina con crema de calabaza.
- Jamoncitos de pollo al curry con arroz basmati.
- Lomo de cerdo empanada con salsa de queso azul.
- Hamburguesa lobby Market + 2€
- Entrecote con patatas fritas + 2€


Postres o Café (a elegir):
- Espuma de menta/ Helado / Naranja preparada.


- Aguas, copa de vino tinto o blanco, cerveza lager o refresco.
- 13 euros /II euros en barra I.V.A. incluido
- L-V (Salvo Festivos) de 13:000h a 16:00h


EDIFICIO METRÓPOLIS DE MADRID (C/ ALCALÁ CON GRAN VÍA)

- Situación: Se asume habitualmente que Gran Vía comienza en el Edificio Metrópolis. Sin embargo, su dirección exacta es calle de Alcalá 39. El primer edificio al comienzo de Gran Vía, nº 1, es el Edificio Grassy.


- Historia: augurado el 21 de enero de 1911, fue adjudicado por concurso y diseñado por los arquitectos franceses Jules y Raymond Février para la compañía de seguros La Unión y el Fénix. La obra final la llevó a cabo el español Luis Esteve Fernández-Caballero, que la terminó en 1910.


Fue construido sobre el terreno liberado durante la construcción de la Gran Vía, al derruirse la conocida popularmente como "Casa del Ataúd", llamada así por lo estrecho del solar en donde se ubicaba, entre las calles de Alcalá y del Caballero de Gracia.


- Arquitectura: Sobre la austera planta baja, las plantas superiores, en estilo neorrenacimiento, están adornadas con columnas corintias y entablamentos que sirven de pedestal a estatuas alegóricas del Comercio, la Agricultura, la Industria y la Minería de los escultores Mariano Benlliure, Paul Landowski y De Lambert.


La torre circular está coronada por una cúpula de pizarra con incrustaciones doradas, que por su semejanza con el casco de los bomberos se denomina "estilo Pompier" (bombero en francés). Originariamente, soportaba el símbolo de la compañía, una estatua alegórica de bronce del Fénix sobre el cual había una figura humana con el brazo alzado representando a Ganímedes, realizada por el escultor René de Saint-Marceaux.


A principios de los setenta, la compañía vendió el edificio a sus dueños actuales, la aseguradora "Metrópolis". Los antiguos propietarios decidieron llevarse la estatua (por entonces elemento familiar del paisaje madrileño) a su edificio en el Paseo de la Castellana. Finalmente, la estatua fue reemplazada por otra que representa la Victoria Alada, obra de Federico Coullaut Valera. El Fénix original se encuentra ahora en el jardín de la sede de la Mutua Madrileña, en el número 33 del Paseo de la Castellana.


LA GRAN VÍA DE MADRID

La Gran Vía es una de las principales calles de Madrid (España). Comienza en la calle de Alcalá y termina en la plaza de España. Es un importante hito en la ciudad desde su construcción a principios de siglo XX visto desde el punto de vista comercial, turístico y de ocio. En este último aspecto es famosa por sus cines, si bien en los últimos años algunos de ellos han cerrado y otros se han reconvertido con gran éxito al teatro musical, por lo que el tramo comprendido entre la plaza de Callao y la de España se conoce como el Broadway madrileño. El tramo comprendido entre la red de San Luis y la plaza de Callao alberga en la actualidad numerosas tiendas de cadenas internacionales de moda.


En la actualidad el tráfico rodado está permitido, aunque en diciembre de 2016 se ha llevado a cabo temporalmente la peatonalización de varios de los carriles de tráfico, y hay un interés por el ayuntamiento de que en el futuro pueda ser totalmente peatonalizada.


- Nombres a lo largo de la Historia: A lo largo de su historia, la Gran Vía ha tenido diversos nombres oficiales, y también otros populares. En un primer momento, como ya se ha dicho, su construcción se dividió en tres tramos, que fueron dedicados a sendos personajes relevantes de la época. La Avenida A se llamó calle Eduardo Dato; el Bulevar, avenida de Pi y Margall y la Avenida B, calle del Conde de Peñalver.


Tres meses antes de comenzar la Guerra Civil, en 1936, los dos primeros tramos pasaron a denominarse Avenida de la CNT. Ya en tiempos de la Guerra, serían conocidos como Avenida de Rusia. Este nombre volvería a cambiarse en noviembre de 1937 por el de Avenida de la Unión Soviética, colocándose una placa conmemorativa de piedra con los escudos de la II República Española y la Unión Soviética y el texto "Homenaje de los amigos de la URSS".


Durante este período también tuvo otros nombres populares como Avenida de los obuses o, la zona del bulevar, Avenida del quince y medio, en referencia a los proyectiles que el ejército franquista lanzaba sobre los pisos superiores del edificio de la Telefónica, que era usado como observatorio militar. En 1937 el tramo llamado Eduardo Dato recibió el nombre de avenida de México.


Al finalizar la Guerra Civil en 1939, con la victoria franquista y su entrada en Madrid, la calle pasó a llamarse desde el 24 de abril Avenida de José Antonio, en homenaje a José Antonio Primo de Rivera, fundador de la Falange Española. También se denominó de igual forma la estación de metro de Gran Vía. Pese al nombre impuesto por el régimen, muchas personas continuaron llamándola Gran Vía.


En 1981, durante la Transición Española y siendo alcalde de Madrid el socialista Enrique Tierno Galván, el Ayuntamiento cambió el nombre de veintisiete calles, entre ellas el de la Avenida de José Antonio, que desde entonces se denomina, por primera vez oficialmente, simplemente Gran Vía.


- Utilización: Además de para servir como vía de comunicación este-oeste de la ciudad, la Gran Vía fue planificada como punto de encuentro de los ciudadanos y como área recreativa y comercial. En estos dos aspectos, supuso un cambio en las costumbres de los madrileños, ya que albergó los primeros grandes almacenes de la ciudad, escaparates de lujo, grandes salas de cine o cafés que se harían muy frecuentados durante sus primeras décadas de vida.


El primer tramo, entre Alcalá y la Red de San Luis, estuvo dedicado desde el comienzo al comercio de lujo, a imitación de otras calles surgidas en el siglo XIX por toda Europa, como la Rue de la Paix (París); Regent Street (Londres) o la Galleria Vittorio Emanuele II (Milán). Cabe destacar tiendas de moda como Almacenes Rodríguez, Samaral o Sánchez-Rubio; joyerías como Aldao, Brooking, Grassy, Perera o Sanz; concesionarios de automóviles, como Chenard-Walker, Fiat, Ford o Hispano-Suiza; cafés como el Abra, Chicote, Pidoux o Sicilia Molinero; compañías de seguros como La Unión y el Fénix o Seguros La Estrella; y hoteles, como el Hotel de Roma. Aunque todavía perdura alguna firma de prestigio, a partir de los años sesenta del siglo XX este uso comenzó a decaer, dando paso a otros establecimientos menos especializados. También se instalaron en esta zona varios casinos, los centros de reunión de la alta burguesía de principios del siglo XX.

El segundo tramo, hasta Callao, es el más espacioso, como corresponde a su antiguo diseño de bulevar. Desde el comienzo, con la apertura de la estación de metro de Gran vía en 1919, fue un continuo ir y venir de gentes. Aquí, por ejemplo, se abrieron los primeros grandes almacenes de Madrid, los Almacenes Madrid-París, inaugurados en enero de 1924 y siendo uno de los primeros de la ciudad en contar con escaleras mecánicas, tras su quiebra el edificio sería comprado por Sepu (Sociedad Española de Precios Únicos) en 1934 para la apertura de su sucursal en Madrid. Otros dos grandes almacenes, El Corte Inglés y Galerías Preciados, surgieron junto a la plaza de Callao. También se establecieron numerosas compañías de seguros, la mayoría propietarias de los edificios en que se ubicaban. A partir de los años cincuenta, con el auge del turismo y la instalación de numerosos hoteles, se produjo su época dorada, con la apertura de cafés, bares y salas de fiestas, como el famoso Pasapoga. También son de destacar, característica que comparte con el siguiente tramo, los edificios que se construyeron para albergar, de modo polivalente, salas de cine y teatro, como el Palacio de la Música o el Cine Avenida. En los años 80, en Gran Vía 25, abrió sus puertas una tienda de la emblemática cadena de venta de discos Madrid Rock.

El tercer tramo, hasta la plaza de España, albergó espacios destinados al ocio, como cines, teatros, salas de fiestas y cafeterías “a la americana”, y comercios como librerías y tiendas de tejidos, entre otras. También edificios completamente de oficinas. Durante la Guerra Civil, por su proximidad al frente situado en la Ciudad Universitaria y en la Casa de Campo, esta zona de la Gran Vía fue la que más se resintió. Destacan de nuevo los edificios dedicados a salas de cine como el Palacio de la Prensa, el Callao, el Capitol, el Coliseum, el Rialto, el Imperial o el Teatro Lope de Vega.

En la actualidad, alrededor de 50.000 coches circulan diariamente por la Gran Vía y, en hora punta, lo hacen 185 autobuses. Hay cuarenta y un hoteles, quince sucursales bancarias, cuatro cines (llegaron a ser 12), tres teatros y dos museos. Dispone de ciento cuatro papeleras y ciento nueve farolas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada