viernes, 31 de marzo de 2017

"Riojas de Pueblo" Cata Formativa de Variedades y Territorios



 "RIOJAS DE PUEBLO" CATA FORMATIVA DE VARIEDADES Y TERRITORIOS

La Asociación de Bodegas Familiares de Rioja organizo en Riojafórum la primera cata de "vinos de pueblo" de Rioja. Una convocatoria que, bajo la dirección de Juancho Asenjo (reputado educador de vinos), profundizo en las raíces del auténtico vino familiar y territorial, mostrando la auténtica diversidad de Rioja y desmarcándose del concepto del Rioja ‘único’, que hasta el desarrollo del Rioja moderno (finales del siglo XIX) con las mezclas de uvas de las diferentes subzonas, caracterizaba la región vitícola.


A esta acción formativa y divulgativa también acudieron 150 profesionales del mundo del vino para catar y profundizar en la diversidad de los vinos de Rioja y en el compromiso de estas bodegas familiares con el cultivo de sus propios viñedos y en la elaboración de vinos con personalidad y con la identidad de los territorios donde asientan su amplia tradición vitícola.


Las referencias, seleccionadas por Juancho Asenjo, se presentaron sin marcas comerciales o etiquetas, fue una cata a ciegas, simplemente diseccionada por municipios, pero con una explicación de la variedad de vid y terreno o finca de la que proceden:


- Tempranillos: De la Sonsierra, de los Obarenes, de Moncalvillo, de las riberas del Ebro.
- Garnachas: Atlánticas de la zona noroccidental de Rioja, continentales del Alto Najerilla y mediterráneas de Tudelilla o Yerga.
- Variedades Minoritarias: Cómo la graciano, maturana tinta y blanca.


A continuación, hubo una feria o show room exclusivo para los profesionales asistentes con la participación de veintitrés Bodegas Familiares de Rioja, esta vez sí, con etiquetas: Bodegas y Viñedos Ilurce (Alfaro), Bagordi (Andosilla), Navarrsotillo (Calahorra), Nestares Eguizábal (Galilea), Paco García (Murillo), Viña Ijalba (Logroño), Finca de los Arandinos (Entrena), Vallemayor (Fuenmayor), Gerardo Viteri (Assa-Lanciego), Abeica (Ábalos), Perica (San Asensio), Leza-García (Uruñuela), Martínez Corta (Uruñuela), JER (Huércanos), Cuna de Reyes (Nájera), Juan Carlos Sancha (Baños de Río Tobía), Pedro Martínez Alesanco (Badarán); Señorío de Villarrica (Hervías); Finca La Emperatriz (Baños de Rioja), Bohedal (Cuzcurrita), Tobía (Cuzcurrita), Castillo de Sajazarra (Sajazarra) y Hacienda El Ternero (Miranda de Ebro).


Tras un trabajo de investigación por el show room descubrimos los vinos y bodegas seleccionadas:
- Garnachas: Frías (La Emperatriz, Juan Carlos Sancha) y garnachas más mediterráneas (Ilurce, en las laderas de Yerga, o Paco García en la comarca del Leza).
- Tempranillos: Frescos de la zona también de Obarenes (Castillo de Sajazarra) o de Moncalvillo (Finca de los Arandinos) y de la Sonsierra (Abeica) o de comarcas históricas como Fuenmayor (Vallemayor), Uruñuela (Martínez Corta, Leza García).
- Gracianos: Fríos (Sajazarra) y cálidos (Navarrsotillo, Ilurce).
- Variedades Minoritarias: Como maturanas tintas en diferentes zonas (Viña Ijalba, Pedro Martínez Alesanco en el Najerilla), maturanas y tempranillos blancos.


Estos vinos intentan extraer el carácter más personal del viñedo, defendiendo los vinos y viñedos únicos, de pueblo y de dimensión humana, vinos libres, sin etiquetas, que reflejen la personalidad de sus creadores y del viñedo que trabajan. Reivindicando el concepto de terruño y su diversidad, manteniendo la personalidad de la viña y de las personas.


La expresión terruño se utiliza en viticultura para designar viñedos (pagos) o extensiones más bien pequeñas dedicadas al cultivo de la vid que tienen particularidades edafológicas, climáticas, hidrológicas, topográficas, muy particulares.


El debate de “Vinos de Pueblo” está abierto. Un debate que se encuentra en sus primeras etapas:
- Delimitar geográficamente la producción y elaboración de un vino.
- Aprovechar e incentivar la características, las peculiaridades de una localidad frente a la vecina.
- Potenciar dichas virtudes y que sean reconocidas de cara al exterior.
- Que el amante del vino distinga, de manera visible, en la etiqueta, las particularidades organolépticas que presentan algunos terrenos de algunas poblaciones.


Cada vez son más las bodegas, sobe todo pequeñas elaboradoras, las que reclaman que se reconozcan su origen, que se legisle y que se controle. El vino de pueblo quiere que se denomine únicamente, bajo este término, los vinos producidos en la localidad y cuya uva sea cultivada en dicha localidad.


¿QUIEN ES JUANCHO ASENJO?

- Juancho Asenjo, es probablemente una de las personas más influyentes de modo directo e indirecto en la difusión de la cultura del vino en España. Conoce el mercado como pocos pues lleva años vendiendo vino.


 - Es responsable de la formación de gran número de profesionales del sector de hostelería y restauración mediante su labor de profesor de sumilleres. Siendo una de las personas que más ha influido en la formación de muchos sumilleres y camareros de España, sobre todo de Madrid.


 - Fue profesor de numerosos cursos oficiales. Especialmente en la Cámara de Comercio de Madrid, siendo uno de los profesores más valorados.


 - Ha elaborado infinidad de cartas de vino para restaurantes en la capital de España. Muchas de las mejores cartas de vinos de los restaurantes de Madrid llevan su mano, directa o indirectamente.


 - También escribe en elmundovino y en varias revistas especializadas. Sus artículos son siempre didácticos, pretenden acercar sus conocimientos de un tema a los menos expertos, trasmitirles también su pasión.


 - Posee el título de "Cavaliere dell´Ordine della Stella della Solidarietá Italiana", concedido de manos del Presidente de la República de Italia, reconociendo su amor, conocimiento y aprecio por los vinos de este país.


ASOCIACIÓN DE BODEGAS FAMILIARES DE RIOJA

La asociación de Bodegas Familiares de Rioja, consta de una veintena de viticultores y pequeñas bodegas de Rioja, que constituyeron en 1991 la asociación para defender los intereses del modelo de negocio familiar. Según sus palabras las "Bodegas Familiares" fueron clave en aquellos años para ocupar un espacio ante los grandes e históricos operadores del sector que llevaron a la formación del Consejo Regulador y al resto de instituciones. En la actualidad, cuentan con cuarenta asociados y son la única agrupación de bodegas familiares con un interés que abarca todo el ámbito geográfico de la DOCa Rioja.


LOS TERRUÑOS DE RIOJA SALEN A LA LUZ

Es el debate actual del sector. Las comarcas geográficas, los vinos de pueblo y de finca son una realidad histórica en Rioja que empieza a reclamar el protagonismo que el innegable modelo de éxito de una denominación "única" había dejado en segundo plano.


En el año 2008, Diario La Rioja sorprendió con un suplemento titulado "La Tierra de los Mil Vinos" una frase del bodeguero Miguel Ángel de Gregorio y en el año 2016 volvió a presentar una publicación especial con una selección básica de comarcas vitícolas (habría varias más, incluso subdivisiones por delimitar) que contribuyen a rescatar de la memoria la autenticidad de vinos que no entienden de fronteras políticas y administrativas, sino de microclimas, suelos, variedades y prácticas culturales, es decir, de los propios terruños.


Los resultados económicos de Rioja en las tres últimas décadas son incuestionables: de 47.000 a 63.500 hectáreas y de 150 a 400 millones de botellas comercializados, pero la competencia entre grandes grupos vitivinícolas, capaces de poner en el mercado vinos de calidad a precios ajustados, y pequeños viticultores y bodegas de tamaño medio, con mayores costes de producción, empieza a plantear dudas sobre si son necesarios ajustes.


El gran factor que distingue a Rioja respecto a otras zonas vitícolas españolas es que conserva 16.413 viticultores, es decir, un amplio reparto social del viñedo que empieza a verse amenazado por un mercado global y por la liberalización de plantaciones.


El mercado demanda vinos de calidad a precios cada vez más competitivos, pero, paralelamente, convive otro grupo de avanzados consumidores, ávido de información, dispuesto a pagar un precio elevado por botella pero que quiere saber de dónde procede la uva, cómo se cultiva, cómo se elabora y, más que una marca genérica, está dispuesto a comprar una filosofía de vida.


El reto al que se enfrenta Rioja es hacer convivir armónicamente ambos modelos de negocio porque, con una producción anual de 300 millones de litros de vino, no hay futuro sin las grandes y medianas compañías que compran la uva. Ahora bien, las elaboraciones más auténticas apegadas al territorio necesitan también un respaldo legal, una diferenciación con la que justificar ante los consumidores del mundo por qué tienen una identidad propia.


Bodegas Artadi fue quien abrió la caja de los truenos al anunciar que abandonará la DOC Rioja, pero detrás de todo, y pese a las derivaciones políticas del asunto, el asunto afecta por igual a viticultores y bodegas de Rioja Alavesa, La Rioja Alta y Baja. La clave es la revisión de un modelo basado en un paraguas común, que ampara a todos por igual, a vinos de dos y de cien euros, y unas menciones tradicionales de calidad (crianza, reserva y gran reserva), para algunos ya obsoletas.


LAS COMARCAS Y LOS VINOS DE PUEBLO

Las propuestas para desarrollar vinos de pueblo, de comarca y de paraje ya están en el Consejo Regulador. El Grupo Rioja, la principal organización bodeguera, presento una propuesta en este sentido, al igual que ABC, la segunda en importancia y la minoritaria de Araex (Rioja Alavesa). Es decir, todo hace indicar que se darán en breve pasos para desarrollar una nueva pirámide de calidad de los vinos. De momento, la experiencia española existe en Priorat, donde la botella se vende a un precio medio de 20 euros. Rioja, evidentemente, es diferente, con mucho más viñedo, producción y capacidad comercial, pero su modelo puede ser una referencia al menos parcial: Los vinos de origen geográfico regional (Priorat), los vinos de villa (basados en la diferente tipicidad de doce comarcas) y los vinos de finca (como máxima distinción).


Un modelo que, sin embargo, no gusta a todos en Rioja por cuanto no es fácil decidir cuáles son los mejores terrenos, ni tan siquiera municipio, y porque sigue habiendo grandes vinos de Rioja basados en la tradicional mezcla de uvas.


Sea como fuere, sí parece claro que habrá cambios y que el control de rendimientos real, con celo específico sobre las parcelas, es la piedra angular de cualquier modelo que se adopte. Los terruños están ahí desde siempre, aunque hasta ahora no se han explotado y la zonificación no es otra cosa que la división del territorio en comarcas homogéneas en función de su aptitud vitícola, es decir, una ordenación de los viñedos con criterios técnicos.


Será por comarcas, pueblos o fincas, por rendimientos de producción o por calidades, pero el proceso de diferenciación está sobre la mesa y es un nuevo reto histórico para Rioja.


CLIMA DEL VIÑEDO RIOJANO

Podemos decir que La Rioja es un enclave extraordinario para el desarrollo del cultivo de la vid en todas sus comarcas. Ya que en general, el cultivo no puede sobrevivir en ambientes húmedos, climas fríos ni cálidos, tiene gran adaptación a climas templados con lluvias moderadas de 400-600 mm y suaves temperaturas y una alta insolación, fundamentalmente en el período de maduración de la uva.


El sector riojano del valle del Ebro presenta características de un clima mediterráneo, atlántico, con ciertos rasgos de continentalización. Pudiéndose hacer una distribución, por zonas climáticas, de la siguiente manera:


 - Zona de Influencia Oceánica-Atlántica: En los cursos altos de los valles del Iregua, Oja y Najerilla.
- Zona de Transición: Correspondiente a cursos medios de los valles del Iregua, Oja, Najerilla y Leza.
- Zona Mediterránea: Comprende la depresión del Ebro y parte de los valles del Cidacos y Alhama.


En líneas generales, la subzona más occidental, Rioja Alta, está más expuesta a condiciones atlánticas, como la entrada de masas húmedas, por lo que el clima será más lluvioso y la regulación de las temperaturas será mayor, con inviernos más fríos y veranos con calor moderado.


Por el contrario, en la parte más oriental, Rioja Baja, la sequedad atmosférica se debe a su localización en el centro de la depresión y los contrastes en sus temperaturas son más acusados, dando lugar a inviernos menos fríos y veranos más cálidos y secos con amplitudes térmicas mayores, acercándose a condiciones semiáridas.


- Orografía: Las montañas del norte (Cordillera Cantábrica) frena frecuentemente el paso de masas de aire húmedo y las montañas del sur (Sierra de la Demanda) ejercen un papel de barrera contra los vientos calurosos, produciendo rasgos continentales de la meseta.


Así, podemos distinguir en La Rioja dos gradientes climáticos:
- De norte a sur, es decir, de la montaña al valle.
- De oeste a este, o desde Rioja Alta a Rioja Baja.


- Temperatura: Afecta directamente a todos los periodos de su ciclo vegetativo. En el valle del Ebro la media anual oscila entre los 12-13 °C, en comparación con los 6 °C de la zona de montaña. Determinados ambientes hacen que sea posible el cultivo de vid, por ejemplo, en zonas altas dentro del valle, como es el caso de laderas con exposición al sol (solanas), y no así en las de umbría.


Las temperaturas mínimas se alcanzan en el mes de enero y las máximas en el mes de julio, trasladándose en ocasiones al mes de agosto. Entre comarcas es más fuerte el contraste en verano que en invierno, los veranos en Rioja Baja son más áridos.


- En Rioja Alta (Haro) la media anual es de unos 12 °C.
- Rioja Media (Logroño) la media anual es de 13 °C.
- Rioja Baja (Alfaro) la media anual es alrededor de los 14 °C


No es frecuente ya que la rioja es un valle muy bien protegido climatológicamente, pero en ocasiones esporádicas puede existir un riesgo heladas (días donde la temperatura es inferior a 0 °C) en primavera, que son dañinas para el cultivo, puesto que en esta época la planta se activa después de la parada inverna empieza su desarrollo.


- Luminosidad: Tanto las nieblas como las nubes pueden según impedimento para que la superficie de las hojas reciba la cantidad de insolación suficiente y completar así el ciclo vegetativo del cultivo de vid. Siendo realmente importante en la fase de maduración de la uva.


Gran parte del territorio riojano recibe del 40 al 50% de la insolación posible, registrándose los valores más altos en el centro de la ribera del Ebro (Logroño) y decreciendo paulatinamente hacia los extremos, siendo menor el número de horas de sol al año en Rioja Alta que en Rioja Baja.


Un fenómeno que se puede contemplar a lo largo del valle por efecto de la propia topografía de la región son las nieblas propiamente encajadas en la ribera del Ebro. En el lecho del río se evapora parte del agua de la superficie, el aire húmedo, al ascender, se enfría y se condensa, dando lugar a nubes bajas. Lo mismo ocurre en los valles de los río afluentes del Ebro. En ocasiones, estas nieblas se presentan incluso en verano cuando las diferencias entre las temperaturas del día y la noche son muy acusadas (amplitud térmica).


- Pluviometría: Las precipitaciones disminuyen de Rioja Alta a Rioja Baja debido al descenso altitudinal, provocando el secado de las masas de aire húmedo que entran por el oeste durante su recorrido por el valle del Ebro. Por efecto de la altitud también disminuyen de la montaña al valle.


La primavera es el periodo más lluvioso, matizando, en el caso de Rioja Alta, la importancia de las lluvias de invierno por efecto de la cercanía de masas oceánicas y, en el caso de Rioja Baja, las lluvias de otoño por la influencia mediterránea. Generalmente, el mes más seco del año es septiembre, que en ocasiones se puede prolongar, según zonas, hasta noviembre.


La precipitación media anual en el valle del Ebro no supera los 500 mm y puede llegar a descender por debajo de los 350 mm en la parte más oriental de la Comunidad. Existe una mayor irregularidad en la distribución de las lluvias en Rioja Baja, ya que el efecto oceánico en este punto desaparece. Por la morfología del valle del Ebro, es característica de La Rioja la probabilidad de tormentas de gran intensidad en un espacio de tiempo muy corto. Dichas tormentas son en cierto modo perjudiciales para los cultivos, especialmente cuando la descarga es en forma de granizo. Pueden ocurrir tormentas de verano muy localizadas, acompañadas de pedrisco cuando ya han brotado los racimos, provocando desastres en la cosecha vitícola y afectando directamente a la calidad de los vinos.


- Vientos: Los vientos dominantes recorren el valle del Ebro adquiriendo dos componentes principales. De oeste-noroeste, denominado cierzo, siendo éste el más representativo de la zona, y el este-sureste, denominado bochorno (viento seco y cálido).


SUBZONAS ACTUALES DE LA D.O.Ca. RIOJA: ALTA, ALAVESA Y BAJA

- Rioja Alta: Se encuentra en el borde más occidental de la región, y a una mayor elevación, teniendo un clima más Atlántico. Aquí podemos encontrar una gran diversidad de suelos, la mayoría de ellos de piedra caliza y arcilla, pero en algunos lugares el suelo puede ser rico en hierro o llena de guijarros.

Esta elevación más alta prolonga la maduración de la uva, que a su vez, produce más acidez, sabores más frescos, menos alcohol, y un gran potencial de envejecimiento, y la intensidad de color más claro. Algunos asocian su estilo con la 'vieja escuela' del vino.


- Rioja Alavesa: En el borde norte de la región, tiene la elevación más alta, con un suelo arcilloso calcáreo-piedra caliza distintivo y paisaje muy inclinado.

La Rioja Alavesa produce vinos con más cuerpo, buena acidez, con aromas florales y muy fragantes en su juventud.

Debido a las condiciones relativamente pobres de la tierra los viñedos tienen una densidad más baja, con un amplio espacio entre filas. Ya que las vides necesitan más distancia unas de otras, para encontrar menos competencia por los nutrientes y agua en el suelo circundante.


- Rioja Baja: Situada en el borde sureste de la región y con una menor elevación. La zona está fuertemente influenciada por un clima mediterráneo, de carácter más cálido y más seco.

Las temperaturas en el verano suelen alcanzar los 35°C. En los meses de verano y durante la temporada de crecimiento, la sequía puede ser un problema; Por otro lado, desde finales de 1990 se ha permitido el riego.

Tiene muchos suelos aluviales fértiles y está cargado de sedimentos. Aquí los vinos tienen buena capa de color. En boca son rico, jugosos. En el pasado esto vinos no tenían mucha acidez o aroma y se utilizan generalmente como componentes de mezcla con vinos de otras partes de la Rioja.


POSIBLE NUEVA ZONIFICACIÓN DE LOS VINOS DE RIOJA

La suma de los factores como el clima y el suelo, constituyen el concepto del terroir o terruño. Que es el principal factor de la calidad y tipicidad de un vino. Este concepto puede abarcar desde un determinado viñedo, como unidad elemental de producción, hasta una comarca más amplia, donde se agrupan los viñedos y las bodegas bajo una Denominación de Origen u organismo similar.

Un planteamiento viable sería establecer unas "Comarcas de Rioja" o "Valles de Rioja", que agrupasen los viñedos y los vinos que tengan un carácter similar, gracias a las condiciones del medio de cultivo tan cambiantes en una denominación de origen, con más de cien kilómetros de longitud y unas importantes diferencias de alturas, desde las orillas del río Ebro hasta las cotas más elevadas de Sierra Cantabria o del Sistema Ibérico dentro de la zona productora Rioja. Además de contar con suelos de diferente naturaleza y profundidad.

Podríamos diferenciar a grosso modo nueve zonas, atendiendo a criterios tan importantes como la naturaleza del suelo de cultivo (nutrición, fertilidad y disponibilidad de agua), el clima (mesoclima), la orografía (altitud y orientación).

1. Riberas del Oja y Tirón: Suelos Arcillo Calcáreos (Arcillas Blancas), y Aluvial Pedregoso (Cascajos).
2. La Sonsierra: Suelos Arcillo Calcáreos (Arcillas Blancas).
3. Alto Najerilla: Suelos Arcillo Ferrosos (Arcillas Rojas)
4. Ribera Occidental del Ebro
5. Ribera Oriental del Ebro
6. Laderas de Cameros Viejo
7. Ribera Alta del Cidacos
8. Monte Yerga
9. Cuenca alta del Alhama

VALLES DE LA RIOJA

La Rioja es un ente geográfico diferenciado dentro de la cuenca del Ebro. Unas murallas montañosas separan este trozo de la cuenca del gran río Ebro de las tierras sitas a Norte y Sur de su cuenca. Pero, La Rioja es también un trozo de cuenca distinto de una zona a otra. Debido a esto y frente a la tradicional división de la zona vitivinícola Rioja, en Rioja Alta, Baja y Alavesa, hemos querido aportar una visión más enfocada a la realidad del terruño, zonificación, comarcal, cultural y humana.

Por el lado Oeste del río no hay la menor duda. Las montañas se estrechan, a Norte y Sur, acercándose tanto al río que éste ha de pasar por un desfiladero: el de "Conchas de Haro". Es decir, que una muralla lo separa netamente de la parte de cuenca del Ebro sita más al Oeste, la correspondiente a la provincia de Burgos.

Más difícil es marcar el límite oriental, pues las tierras son más llanas, el clima más igual si se considera la parte que suele llamarse Rioja Baja, y la que más hacia el Este se denomina Ribera de Navarra. Pero si se tiene en cuenta que la línea del Ebro está formada por terrazas escalonadas, no ha sido difícil para los estudiosos encontrar líneas de separación entre La Rioja Baja y la Ribera Navarra aunque no cuadren exactamente con los límites administrativos.

Nos encontramos, pues, con una región natural formada por una serie de terrazas escalonadas, separada a Norte y Sur de las otras regiones naturales españolas por altas montañas, al Oeste por un desfiladero y al Este simplemente por pequeñas diferencias de nivel en algunas terrazas. Corriendo de Oeste a Este como una especie de gran columna vertebral: El río Ebro.

Ahora bien, en un estudio detallado conviene despiezar esta región y hacer las descripciones separando en alguna forma las comarcas. Y para ello se ha encontrado como mejor solución ir considerando los valles de los afluentes del Ebro dentro de La Rioja.

En el lado Norte del río no hay afluentes de importancia, por lo que la comarca que recibe el nombre de Rioja Alavesa en su mayor extensión se habrá de estudiar de una sola vez.

En el lado Sur, mucho más ancho, por estar los montes muy alejados entre sí, se suelen considerar siete afluentes dan lugar a siete valles, cada uno
con características peculiares, unas veces geográficas, otras históricas, otras simplemente turísticas.

Son estos siete valles en el mismo orden de la marcha del río, es decir de Oeste a Este:

- Valle del Oja: Que ha dado nombre a la región entera según algunos filólogos, aunque otro grupo no esté de acuerdo, no llega hasta el Ebro, pues el Oja no es afluente del Ebro sino subafluente, y termina en el río Tirón.

- Valle del Tirón: Que tal vez sea el que dio origen a los mejores y más antiguos vinos de Rioja, y que aún hoy tiene bodegas de las de más fama.

- Valle del Najerilla: Famoso históricamente ya que hubo en una ocasión un reino, el de Navarra, cuya capital o residencia real fue un poco itinerante. Los sepulcros de los reyes de Navarra se encuentran en Nájera, que fue una de las capitales del tal reino.

- Valle del Iregua: Un valle que en su mayor parte es montañoso, pasando a la parte más llana por una especie de pequeño cañón, de gran belleza; en la parte llana, ya en el Ebro, se encuentra la ciudad de Logroño, hoy capital administrativa.

- Valle del Leza: Pertenece ya a la plena Rioja Baja, que como su nombre indica, tiene menos altura que las comarcas situadas más al Oeste. Las huertas de este valle tuvieron mucha fama.

- Valle del Cidacos: Que contiene tierras feracísimas, donde lo mismo se producen hortalizas que espárragos, frutas que vino. Las mayores cooperativas de La Rioja se encuentran en este valle.

- Valle del Alhama: En cuanto se refiere a La Rioja, la impresión de que se trata de una entidad geográfica mutilada por las conveniencias administrativas. También tiene abundante vino.

De esta forma La Rioja, es ese trozo de cuenca del Ebro, tierra de transición, tierra de cruce de mentalidades distintas, tierra de hidalgos, tierra de trabajadores de la tierra, llena de monumentos valiosos y en la que se ha ido realizando una síntesis de los modos de ser de los habitantes de las regiones limítrofes: aragoneses, navarros, castellanos, vascos, dando lugar al riojano, abierto y cordial y, tal vez por lo rico de su tierra, amante de la gastronomía.

Paralelamente al estudio de las comarcas riojanas, naturalmente el de su producción vitivinícola antigua, pero a la vez moderna, con viñedos tradicionales y mecanizados y con bodegas más que centenarias, junto con otras creadas recientemente.

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