martes, 12 de mayo de 2020

Plantación Mecanica del Viñedo Bodegas Urbina



PLANTACIÓN MECANICA DEL VIÑEDO BODEGAS URBINA

La época ideal de plantación del barbado y de la planta-injerto es la comprendida entre (diciembre y marzo), durante el periodo de reposo invernal, así las plantas pueden manipularse sin sufrir daños, y estarán establecidas cuando comience la época de crecimiento. Las plantas en "pot" se plantarán entre (primavera y verano). Las vides pueden ser plantadas por (semillas, estacas, acodos o por injerto de púa o de yema). Las semillas se usan principalmente para la producción de nuevas variedades. En la escala comercial las más usadas son las estacas. En el caso de aquellos cultivares de difícil enraizamiento se usan acodos.

  
- Época de plantación: Las plantaciones a raíz desnuda se realizan durante el reposo vegetativo de la planta, preferentemente a partir de marzo, cuando la temperatura del suelo comienza a elevarse y las raíces se activan. Pero no puede alargarse a la época estival, ya que la temperatura será demasiado elevada y la humedad del suelo baja, con lo que las raíces de la planta se secarán. Por tanto, la fecha límite de plantación puede preverse en mayo, o junio si tenemos posibilidad de riego, aunque esto dependerá de la zona donde se realice. La plantación con cepellón o en pot, puede efectuarse en cualquier momento del año salvo en los épocas más calurosas del verano, aunque tiende a realizarse en junio o julio, al comienzo del verano.


- Aporcado: El aporcado consiste en cubrir con tierra la planta recién colocada en el terreno, con el fin de proteger al injerto de la deshidratación, y a las yemas y brotes jóvenes de las heladas tardías, ya que son sumamente sensibles a las bajas temperaturas. Si la plantación se realiza con bajas temperaturas, bien durante los primeros meses del año o en zonas de clima muy frío, se procede al aporcado de las plantas para proteger las yemas y los brotes formados. En este caso se aporta insecticida granulado para matar distintos tipos de gusanos que se comen las yemas y los tallos según surgen. Si la plantación es de abril en adelante, no suele ser preciso el aporcado. Normalmente tampoco si utilizamos planta parafinada.


- Colocación de la planta: La profundidad de los hoyos o surcos será de 40 a 50 cm, puesto que la planta con su sistema radicular desarrollado puede alcanzar esta dimensión. Las plantas se colocan en posición vertical. Si se trata de planta injertada, la zona del injerto se dejará aproximadamente 2 cm por encima de la superficie. Sin embargo, en barbado se deja mayor longitud sobre el terreno para descabezarlo e injertarlo en la siguiente campaña.


RECEPCIÓN Y PREPARACIÓN DE LA PLANTA

Tras las puntualizaciones anteriores ahora podemos comenzar a estudiar la plantación como tal, desde que recibimos las plantas hasta el momento en que las colocamos en el terreno definitivo. Para ello debemos conocer cómo se acondicionan, de qué forma se marca su ubicación en el terreno y el modo de depositarlas en los hoyos o surcos.


Recepción de la planta: Cuando recogas o recibas las plantas del vivero, lo primero que tienes que hacer es controlar su calidad y comprobar que sea la acordada con el viverista. Las plantas recibidas a raíz desnuda se protegerán para evitar su deshidratación, dejándolas bajo sombra, cubiertas con plástico y con las raíces en agua. La plantación se deberá realizar, como tarde, en tres o cuatro días. Si el tiempo de espera es mayor, se conservarán en una zanja o en una bodega, donde la temperatura será baja, y la humedad elevada.


Preparación de la planta: Cuando vayas a realizar la plantación, tendrás que acondicionar la planta y ello dependerá del tipo de planta comprada.

- Planta-injerto: viene normalmente con la parte aérea preparada del propio vivero, con un brote parafinado con 1 ó 2 yemas.

- Barbado: podaremos la parte aérea conservando 1-2 brotes con varias yemas. En realidad esto no es necesario, porque con el injerto en campo al año siguiente, desaparecerá la estructura aérea; se realiza para manejarlo con más comodidad.

La preparación de las raíces en plantas sin cepellón, dependerá del sistema de plantación. Si se realiza en agujeros de pequeño diámetro, se recortarán a 3-5 cm; pero si se hace en grandes hoyos o por medio de surcos, se mantendrán como mínimo 8-10 cm, pudiendo eliminarse tan sólo las puntas desecadas.

- Planta en Pot: toma agua de la tierra en la que se apoya, por lo que tendremos que mantenerla siempre húmeda. Este riego de apoyo lo conservaremos incluso tras su plantación, reduciéndolo poco a poco, para ir acondicionando la planta al medio en el que se establece.


MARQUEO DE LA PLANTACIÓN

Antes de realizar la plantación necesitamos saber dónde irán ubicadas las plantas en el terreno. Una vez tenemos decidido la orientación de las líneas de cultivo y el marco de plantación, tendremos que proceder al marqueo de la plantación. El marqueo consiste en señalar en el terreno los puntos definitivos donde irán colocadas las plantas según la orientación de las líneas y el marco de plantación decidido.


Esta operación difiere según el tipo de plantación que se va a realizar. Se puede marcar la ubicación exacta de todas las plantas (por medio de una retícula creada sobre el terreno o con puntos individuales), señalar las líneas de cultivo sin especificar la posición de cada cepa, e incluso prescindir del marqueo. En caso de efectuarlo se recurre a:


Cuerda y estacas o cal: La cuerda se extiende en la dirección de las líneas de cultivo que se haya determinado, respetando el perímetro fijado en el diseño. Los extremos se atan a sendas estacas que se clavan en el suelo y se procede a realizar la "línea maestra" de la siguiente manera:

- Si a lo largo de la cuerda hay marcas que indican la separación entre las plantas: sólo se señalan con cal o jalones esos puntos, determinando con exactitud la ubicación de todas las cepas de la primera línea. Después, se desplaza la cuerda la anchura de la calle (a) y se opera de la misma manera. La parcela quedará cubierta de puntos de cal salteados.

- Si la cuerda no tiene señal alguna: se marca toda la "línea maestra" con cal o yeso, al igual que el resto de las líneas de plantación, todas ellas paralelas y separadas la anchura de la calle. Para hacer la retícula, se cambia el sentido del cordel y se fija en la posición en que irán las plantas en uno de los extremos de la parcela. Se traza una línea continua, de forma que queda perpendicular u oblicua a las hechas con anterioridad. En sucesivas pasos, se va desplazando la cuerda la distancia que debe quedar entre plantas contiguas de la misma línea (b), y se van señalando las líneas transversales. Al final, obtenemos una red en la que los cruces de líneas indican la ubicación exacta de las cepas.


El marqueo es una operación sencilla, que resulta más complicada de explicar que de hacer. Sin embargo, con la experiencia, hay quienes la realizan de forma rápida e intuitiva, aunque quizás con menos exactitud que la detallada anteriormente. Lo puedes comprobar en el siguiente vídeo: Un hombre está de pie en la cabecera de una parcela labrada. Al fondo, dos operarios hincan estacas en el suelo cada dos pasos, siguiendo la dirección de una cuerda que permanece tirante sobre el terreno. Cuando acaban de señalar los puntos sobre una línea, entre dos de los hombres trasladan la cuerda cinco pasos, la tensan y vuelven a clavarla en el suelo. Entonces comienzan de nuevo a marcar la posición de las cepas con estacas.


- Pase de tractor: Las líneas pueden marcarse también mediante pequeños surcos en el suelo realizados con una reja poco profunda acoplada al tractor, que recorre la distancia entre dos jalones enfrentados que señalan las filas de cultivo. El punto exacto de las plantas se ubica haciendo pasadas en sentido contrario. El tractor debe conducirse siguiendo una línea recta imaginaria sin desviarse. Este mismo resultado se consigue con otros vehículos, dejando una huella o rodadura en el terreno mullido.


En los últimos años se ha extendido la plantación semiautomática con láser, en la que se obtiene una precisión similar sin necesidad de realizar el marqueo previo. Tampoco se precisará en las plantaciones con GPS.


Hasta ahora hemos hablado de plantaciones con marco definido, como las realizadas en terrenos llanos e incluso en las que siguen la línea de máxima pendiente. Sin embargo, la cosa cambia en viñedos diseñados según las curvas de nivel. En este caso, las filas de plantación no son paralelas, ni se colocan exactamente según van las líneas de cota, ya que el terreno es irregular y podrían coincidir con zonas prácticamente verticales, o bien podría quedar mucha distancia entre ellas. Los renques de cultivo simplemente se disponen perpendiculares a la línea de máxima pendiente.


PLANTACIÓN DE LA VID

Tras haber recibido y preparado las plantas y haber señalado su ubicación exacta en el terreno, procederemos a la plantación. Ésta puede ser de varios tipos, dependiendo de cómo se abra el hueco para plantar y la maquinaria utilizada. Así, podemos hacer la siguiente clasificación:


Plantación Puntual: Se hace un hoyo por planta de unos 40-50 cm de profundidad, en los lugares señalados en el marqueo. Tras recortar convenientemente las raíces, se introduce el pie. Posteriormente se aporta tierra fina para cubrir el sistema radicular, se tacuña para que no queden bolsas de aire que lo puedan secar y se acaba de rellenar el hoyo. El agujero se puede abrir con:

- Azadón: El hoyo realizado es amplio.

- Herrón: Se abre un agujero de pocos centímetros de diámetro, en el que se introduce la planta con las raíces muy recortadas. No se utilizará en suelos muy arcillosos o con mucha humedad, ya que compactará demasiado las paredes, y las raíces no se desarrollarán bien.

- Inyector de agua: La preparación de la planta y el procedimiento de plantación es similar al utilizado con el herrón, aunque el hoyo se abre con agua a presión. Empleado en suelos bien preparados y en años secos. Se aplican 4-5 l/cepa, quedando regado el terreno. 

- Ahoyadora: Genera hoyos de 40 a 80 cm de diámetro y tiene el mismo efecto compactador que el herrón cuando se usa inadecuadamente. Tampoco se puede utilizar en suelos pedregosos.


Plantación Contínua: Consiste en abrir la línea de cultivo, en la que se van depositando las plantas a la distancia fijada. Después, el surco se va cerrando al caer la tierra sobre él y, a continuación, se tacuña manual o mecánicamente. Se realiza con una máquina plantadora que puede ser:

- Tradicional: El rejón abre un surco que favorece la colocación de la cepa en el punto señalado en el terreno, justo cuando pasan las chapas y la tierra cae cerrándolo. Un dispositivo posterior o un operario, va compactando el terreno alrededor de la planta. Es un método fácil y rápido, y la raíz no requiere un recorte severo; sin embrago, en muchos casos la posición de los pies no es tan exacta como con la plantación puntual.

- Semiautomática: El operario coloca las plantas con ayuda de un sistema mecánico, en el que una pinza recoge la cepa y la deja en el punto exacto, a una distancia "b" de la anterior.

- Equipada con sistema láser: La plantación es similar al método anterior, pero se utiliza un sistema láser para guiar la apertura del surco. El equipo se compone de un emisor y un receptor de láser colocados respectivamente a ambos lados de una línea de cultivo; el rayo emitido marca su dirección sin necesidad de trazar la línea previamente en el terreno. El dispositivo se completa con un sensor colocado en el tractor o en la plantadora, que indica si se mantiene la trayectoria o hay que corregirla, lo que puede hacerse de forma manual o con mecanismos automáticos. En el primer caso, la alineación de las filas depende en gran medida de la habilidad del tractorista.

- Con sistema GPS: En los últimos años han aparecido en el mercado dispositivos para que los tractores, guiados por satélite, sigan automáticamente una trayectoria programada sin necesidad de ser conducidos. Este sistema obviamente también prescinde del marqueo.

  
MAQUINARIA DE PLANTACIÓN DEL VIÑEDO

La mayor parte de las máquinas están concebidas según la misma tecnología. Una reja acanalada cava un surco en el que una lengüeta móvil deposita la planta y el tutor, después unas cuchillas restablecen el surco y unas ruedas aseguran el apretado de la tierra alrededor de la planta, finalmente dos rejas regulables aseguran el aporcado de las plantas. El posicionamiento de la máquina sobre la fila es realizado por diversos dispositivos de guiado (visor óptico sobre el tractor o sobre hilo de guía, o guiado por láser). La separación entre filas puede ser indicada simplemente por un pequeño surco trazado lateralmente por una cuchilla colocada en el extremo de un brazo extensible. El espaciamiento entre plantas en la fila es realizado por diversos procedimientos según las marcas (lectura a partir de un hilo de trazado, cordel con marcas metálicas, cadena con pinzas llevada por una rueda con muescas).


Varias marcas nos ofrecen máquinas de plantar (Cavaillére, Cadurcienne, Clémens, Collard, Fontan). Las tasas de éxito son tan buenas como en las plantaciones manuales. Es imprescindible plantar en una tierra finamente dividida (pase de una grada rotativa sobre el suelo seco) y de regar copiosamente después de la plantación (3 a 4 litros de agua en cada cepa). Sin embargo, se observa a veces que los prendimientos son insuficientes en suelos arcillosos, pero parece que los fracasos son atribuibles más a una mala preparación del suelo y a los cuidados insuficientes después de la plantación que a la forma de plantación.


























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