martes, 7 de abril de 2020

Envasado y Embotellado de Vino Bodegas Urbina




ENVASADO Y EMBOTELLADO DE VINO BODEGAS URBINA

Una vez que el vino está elaborado y terminado en la bodega, el paso previo antes de llegar a quien lo consume, es acondicionarlo y envasarlo en unidades más pequeñas que garanticen su calidad, protección y su seguridad alimentaria. Para envasar el vino se pueden utilizar botellas de vidrio con múltiples formas de cierre (tapón de corcho, tapón sintético, tapones de rosca, tapones de vidrio, etc.), o los envases como el bag in box o el tetra-brick. Los materiales que nos podemos encontrar en los distintos envases son: papel, cartón, plástico (polivinilos y poliésteres), vidrio, y metal (AISI 304 y AISI 316).

  
- Líneas de envasado: Lo más frecuente es que el envasado se realice en botellas de vidrio de 750 ml. Las líneas de embotellado están formadas por un conjunto de máquinas que se encuentran en serie. Estas líneas pueden estar más o menos automatizadas, y están formadas por: Despaletizador de botellas; Lavadora o enjuagadora; Llenadora; Taponadora; Capsuladora; Etiquetadora; Equipos de encajonado; Paletizadora de cajas. La máquina más importante es la llenadora, es la que tiene contacto directo con el vino, y es la que marca el ritmo del embotellado.

  
- Definición y funciones del envase: La posibilidad de contener un producto; Que permita su identificación; Que tenga la capacidad de proteger el producto que contiene; Que sea adecuado a las necesidades del consumidor o consumidora (tamaño, calidad, ergonomía, etc.); Que se ajuste a las unidades de carga y distribución del producto; Que se adapte a las líneas de fabricación y envasado del producto. En particular a las líneas de envasado automático; Que cumpla con la normativa vigente;  Que su precio sea adecuado a la oferta comercial que se quiere hacer del producto; Que sea resistente a las manipulaciones, al transporte y a la distribución comercial.

  
- Marketing y comunicación de los envases: Percepción: Es la capacidad del envase para que sea percibido nítidamente. Diferenciación: El envase debe ser diferenciable en un contexto saturado de productos. Identificación: El consumidor o consumidora debe asociar con facilidad el continente (el envase), con el contenido (el producto). Función espejo: La publicidad crea un estilo de vida y se asocia con la utilidad del producto que trata de vender. Argumentación: Deben comunicarse y hacerse evidentes las cualidades y aspectos positivos que se pretenden vender, como son la calidad, la seguridad, la tradición, el precio ventajoso, etc. Información: Comunicar de forma clara y completa para satisfacer las necesidades del consumidor, de tipo obligatorio o esté en la normativa vigente,  lo voluntario mejorando la información al consumidor y promocional  para estimular las ventas. Seducción: Es la capacidad de incitación activa a la compra.

  
- Innovación en el envasado: Para proteger mejor el vino, se hacen ensayos e investigaciones de los materiales, buscando aquellos que en las condiciones de (luz, temperatura, humedad, etc.) a las que va a estar expuesto el envase, no ceda sustancias que puedan alterar físico-química u organolépticamente el producto. Que sean respetuosos con el medio ambiente (permitiendo su reutilización y reciclado). Por su formato que mejoren sus cualidades para facilitar su distribución y transporte (tiendan a ser lo más ligeros posibles, economizando el peso, el espacio y al mismo tiempo los más fuertes o resistentes). También se pueden utilizar de atmósferas protectoras, o la inertización en el momento de envasar, con distintos gases o mezclas de los mismos, como el CO2, N2, Ar.


- Vidrio historia: El vidrio es un material que tiene unos 4000 años de antigüedad. Los recipientes de vidrio hueco más antiguos encontrados son de origen egipcio. Los romanos fundían vidrio a partir de arena y sosa. De esta época se conoce también el vidrio teñido con óxidos metálicos. En la Edad Media, la industria del vidrio se desarrolló altamente y tuvo su máximo esplendor en las obras de arte de los vidrieros venecianos, en  aquella época  considerado como un recipiente de lujo. Pero las botellas de vidrio no se impusieron hacia el siglo XVII, cuando se observó la posibilidad de utilizar la corteza del alcornoque para fabricar tapones estancos (eficaces). En el siglo XIX, se empiezan a fabricar en serie. Y a finales del siglo XIX y principios del XX, aparece la costumbre de escoger formas y colores distintos para los vinos de las distintas regiones.

  
- Vidrio: El vidrio es un material inorgánico, duro, frágil, transparente y amorfo que se encuentra en la naturaleza, aunque también puede ser producido por el ser humano.​ El vidrio artificial se usa para hacer ventanas, lentes, botellas y una gran variedad de productos. El vidrio es un tipo de material cerámico amorfo. Se obtiene a unos 1500 °C a partir de arena de sílice (SiO2), carbonato de sodio (Na2CO3) y caliza (CaCO3). En algunos países el término "cristal" es utilizado como sinónimo de vidrio, aunque es incorrecto debido a que el vidrio es un sólido amorfo (sus moléculas están dispuestas de forma irregular) y no un sólido cristalino.

  
- Fabricación del vidrio: Se produce por la solidificación de una masa fundida de silicatos y boratos, con buena ductilidad a la temperatura de fusión. El vidrio más utilizado en la fabricación de las botellas, es el vidrio silíceo-sódico-cálcico, formado por tanto por: Sílice (SiO2), contenido en la arena y es el componente principal del vidrio; Sodio: contenido en el carbonato sódico (Na2CO3) fomenta la fusión; Calcio: contenida en la caliza, en forma de carbonato (CaCO3), transmite dureza y brillo. También podemos encontrar otros elementos, como la Dolomita (Carbonato de calcio y magnesio CaMg (CO3)2); Feldespatos (silicatos de aluminio y calcio, sodio o potasio); y el Yeso (sulfato de calcio hemihidratado (CaSO4 ½.H2O).


Para aumentar la resistencia mecánica de las botellas, y para proteger la cara externa. Se cubren las botellas por la cara exterior con una sustancia protectora. Este acabado especial, además de aumentar la resistencia del vidrio, disminuye la fricción y la resistencia al deslizamiento en las cadenas de llenado. Consiste en dar un primer acabado con óxidos metálicos a partir de compuestos volátiles de estaño y titanio, con lo que se consigue resistencia mecánica. Una vez frías, las botellas reciben una capa delgada de sustancia orgánica, que le hace tener mejor deslizamiento.

  
- Cualidades Positivas del Vidrio: Transparencia: aunque puede ser coloreado en el caso de que el contenido sea sensible a la luz, evitando la acción fotoquímica.  Moldeable: tiene adaptabilidad, flexibilidad de formas y apariencias. Al calentarse de forma progresiva, se ablanda, volviéndose pastoso. A temperaturas muy altas,  tiene una fluidez muy parecida a la del agua. Inalterabilidad: es químicamente  inerte, no se oxida, ni trasmite sabores, no existiendo interacción entre el envase y su contenido.  A los agentes químicos, sólo es atacado por el ácido fluorhídrico. Hermetismo: es aislante, impidiendo el paso de agua, vapores o gases. Indeformabilidad: rígido, de volumen estable,  ofrece alta resistencia a la presión interna y elevada velocidad de llenado. Textura: permite una fácil limpieza y esterilización. Aspecto: no envejece ni se degrada con el tiempo, dando una imagen de calidad. Reciclaje: permite reutilización y reciclado. Resistencia térmica: soporta temperaturas de hasta 500 ºC, lo que permite el llenado en caliente, la cocción o la esterilización. Aunque hay que tener precaución con los cambios bruscos de temperaturas, no soporta saltos térmicos de más de 30 ºC. Los calentamientos rápidos resultan menos peligrosos que los enfriamientos bruscos.

  
- Cualidades Negativas del Vidrio: Fragilidad: vulnerable a impactos, especialmente durante la operación de llenado en máquinas de alta velocidad, aunque la resistencia mecánica ha ido creciendo con el paso de los años. Estallamiento: debido a la congelación o presión interna. Peso: influye en el proceso de distribución, ya que una botella de vidrio pesa casi diez veces más que una de plástico. También es cierto que se ha ido disminuyendo el peso de las botellas de vidrio a lo largo del tiempo. Evolución del peso medio de una botella de 0,75: En 1940 pesaban 538 gramos, en 1950 pesaban 397 gramos, en 1960 pesaban 340 gramos, en 1990 pesan 245 gramos. Coste: consume mucha energía, ya que se necesita mantener encendidos permanentemente los hornos (hornos de 144 m2, con una vida media de 9 años, cuestan unos 4 millones de euros).

  
- Tamaño de las botellas: Aunque el tamaño de la botella de vino más frecuente es la de 75 cl, hay botellas con otras capacidades. Cuarto de botella 20 cl; Media botella 37,5 cl; Botella 75 cl; Magnum 1,5 litros; Jéroboam 3 litros; Mathusalem 6 litros; Salmanazar 9 litros; Balthazar 12 litros; Nabuchonodosor 15 litros.


- Forma de las botellas: tradicionalmente cada tipo de vino se embotellaba en un tipo u otro en función de la zona productora, utilizándose distintos formatos y colores. Bordelesa: forma cilíndrica, hombros elevados y cuello alargado, tradicionalmente para vinos tintos en vidrio de color verde y vidrio transparente para vinos blancos. Borgoñona: cuerpo cilíndrico de mayor anchura y hombros caídos, tradicionalmente en color verde para vinos tintos de crianza. Champañesa: parecida a la borgoñesa, color verde y espesor de paredes de mayor anchura, para soportar las elevadas presiones de los vinos carbónicos. Renana, Alsaciana o Rhin: forma esbelta y alargada con hombros muy estrechos, para vinos blancos en color verde y transparente para vinos rosados. Jerezana: similar a la bordelesa, pero de hombros más rectos y marcados, de vidrio color negro. Tipo Oporto: parecida a la bordelesa, pero con hombros rectos y también marcados, con el cuello hinchado o bulboso, y de color verde oscuro o negro. Sauternes: parecida a la bordelesa, de vidrio incoloro y cuello bastante corto. Típica de los vinos blancos de Burdeos. Tokay: cilíndrica, de cuello largo, vidrio blanco o verdoso claro, para vinos de una zona de Hungría. Tipo Franconia: aspecto aplanado, corta, de contorno redondeado y cuello cilíndrico.

  
- Control de calidad botellas de vidrio: antes de que salgan de la industria vidriera. Se utilizan máquinas optoelectrónicas que se encargan de realizar diferentes controles. Dimensionales, principalmente del cuello (diámetro interior y exterior del cuello, así como el diámetro de abertura de la boca de la botella. Hermeticidad del cuello de la botella. Resistencia a choques que se realizan por medio de la simulación de impactos sobre las botellas. Vidrio para valorar la calidad del vidrio fabricado. Ovalización y espesor por un lado se controla el diámetro de la botella y su homogeneidad, y por otro el grosor del vidrio en toda la botella, que debe ser uniforme. Cualquier fisura de la superficie puede disminuir su resistencia mecánica. Aspecto, mediante una fuente luminosa, descartar aquellas con suciedad, partículas de vidrio, o con defectos de pasta (granos o burbujas).

  
- Enjuagadoras de botellas: las botellas procedentes de las vidrieras, salen estériles, pero pueden contaminar posteriormente con microorganismos o contener impurezas de partículas de vidrio, insectos, agua de condensación, etc. Por lo tanto, las botellas deben ser limpiadas. Soplado con chorro de aire, bastante eficaz en el caso de botellas secas. Consiste en un tratamiento de aire durante al menos 10 segundos y a una presión de 2 a 4 bares. Enjuagado con agua fría o caliente en el interior de las botellas, con una presión de 2 a 3 bares, y un escurrido final de las mismas antes de su utilización. La utilización de agua caliente (80-90°C) en el enjuagado de las botellas supone una técnica eficaz para la esterilización de las botellas nuevas vacías, aunque el calentamiento pueda suponer un inconveniente si nos calienta el vino al ponerlo en contacto con el vidrio caliente, y pueden producirse diferencias de nivel en el llenado de las botellas.

  
- Lavadoras de botellas: para botellas usadas o reutilizadas. Fases: Entrada de botellas sucias; Remojado previo en agua caliente (30-40°C); Inmersión en una solución de agua y sosa (65-75°C); Rociado con una solución de agua y sosa (85°C); Inmersión en una solución de agua y sosa (65°C); Rociado con agua caliente (45°C); Rociado con agua fría (25°C); Rociado con agua fría; Salida de las botellas limpias. La eliminación de etiquetas se completa con un cepillado mecánico exterior, utilización de ultrasonidos en baños calientes con soluciones de agua y sosa.

  
- Llenadoras o embotelladoras: introducir el vino en el interior de las botellas, alcanzando un nivel adecuado en función de su capacidad y de su temperatura, garantizando las condiciones de estabilidad. Manuales: instalaciones muy antiguas o muy pequeñas producciones, con rendimientos de hasta 600 botellas por hora. Semiautomáticas: rendimientos de 800-1400 botellas por hora. Automáticas: rendimientos desde las 1.500 hasta decenas de miles de botellas por hora. Depósito acumulador del líquido: situado en la parte superior de la embotelladora, por la acción de la gravedad, presión en el interior del depósito, o por vacío en la botella, el líquido es empujado hacia los elementos de llenado. Sistema de circulación de botellas: en las embotelladoras semiautomáticas y automáticas. Conjunto de grifos, caños y boquillas de llenado, pueden estar colocados en línea (embotelladoras manuales) o en circunferencia (embotelladoras semiautomáticas y automáticas).

  
- Llenadoras volumétricas: introduciendo en las botellas un volumen predeterminado de líquido, pero tiene el inconveniente de que se obtienen niveles de llenado diferentes entre las distintas botellas, aunque las botellas provengan de la misma partida, ya que nunca contienen el mismo volumen. No es  apto para el llenado de botellas de vino. En función del sistema de boquillas de llenado utilizadas, se clasifican en: Llenadoras de cubilete, de pistones fijos, y de pistones comandados.

  
- Llenadoras de nivel constante: permiten una perfecta nivelación del líquido embotellado, Llenadoras de sifonado: Funcionan por el principio de los vasos comunicantes a través de un tubo en forma de U invertida o sifón, que comunica por un extremo el depósito del líquido y por el otro la botella que llenar, de forma que al final del proceso, se obtiene el mismo nivel entre el líquido contenido en el depósito y el de la botella llena. Tienen el inconveniente de que son lentas, y la alineación del llenado es irregular sobre todo en la fase final del llenado. En función de si el sifón es estático, o móvil, se distinguen sifón fijo, son las botellas las que se mueven de forma vertical y sifón descendente, donde las botellas están fijas, y son las boquillas las que se mueven de forma vertical.

  
- Llenadoras isobarométricas: máquinas con un solo depósito de alimentación del líquido, manteniendo la misma presión entre el depósito y las botellas durante su fase de llenado. Esta presión puede ser la atmosférica, o la que se encuentra por encima o por debajo de ésta. Gravedad, mantienen la presión atmosférica. Depresión, aplicando un pequeño vacío. No son aptas para vinos que contienen anhídrido carbónico. Son muy utilizadas. Contrapresión o baja presión, aplican sobrepresión. Aptos para vinos con gas carbónico.


- Llenadoras de presión diferencial: creando un vacío en las botellas antes de su llenado, el líquido entra en las botellas por aspiración, utilizándose indistintamente los sistemas de sifonado o gravitatorio. El exceso de líquido retorna al depósito de acumulación de líquido arrastrado por el vacío.

  
- Taponado y cierre: El cierre debe ser adecuado,  que no se produzca pérdida del contenido, que no reaccione con él, que no permita la entrada de sustancias externas, que armonice con el recipiente y que sea fácil de usar. El objeto es cerrar herméticamente las botellas una vez llenas, conservando en su interior, las condiciones de estabilidad deseadas del producto. El tapón de corcho es el material que se utiliza por excelencia desde hace muchos años, pero no es el único material, también se pueden emplear: Tapones de material sintético, que imitan al corcho; Tapones metálicos en corona o cápsula tipo pilferproof; y Tapones de vidrio. Siendo de interés,  por la escasez mundial de corcho, elevado precio, y por determinados problemas sensoriales (TCAs).

  
- Tapón de corcho fases en zona de producción: El corcho es un tejido vegetal producido por la corteza del alcornoque (Quercus suber). El árbol tiene una vida larga, llegando a alcanzar más de 200 años, con una vida productiva desde los 30 años en adelante.  Descortezado: la saca de la corteza se realiza a mano empleando un hacha de filo curvo. Maduración: las planchas extraídas se apilan en el campo dejándolas a la intemperie durante 1 ó 2 años, produciéndose un afinado debido a los fenómenos de oxidación y lavado por el agua de lluvia. Hervido: las planchas se sumergen en agua hirviendo durante 30 a 60  minutos, para limpiar el corcho de parásitos, sustancias hidrosolubles  como sales y taninos, e hinchar el corcho. Apilado: las planchas se apilan en caliente en lugar cerrado, durante 2 ó 3 semanas en reposo, para que pierdan la humedad adquirida y se vuelvan más planas. Rascado y recorte: para eliminar la mayor parte de la corteza exterior maderizada e inutilizable 25% y para que las planchas sean regulares. Clasificación de las planchas: en función del espesor y defectos.

  
- Tapón de corcho fabricación: Cortado de las planchas en tiras: después de un tiempo almacenadas, las planchas se hierven o vaporizan para devolverles la humedad necesaria. Se cortan en tiras de la misma altura que la de los futuros tapones, mediante máquinas de cuchillas circulares autoafilables. Troquelado: con unas cuchillas cilíndricas del mismo diámetro que tendrá el tapón. Son seleccionados para eliminar los tapones defectuosos, a continuación se pulen para que tengan unas superficies lisas, y recortando sus extremos para que las caras laterales estén perfectamente alineadas. Lavado y desinfección: limpiar, esterilizar,  y darles un aspecto homogéneo. Primero se usa agua limpia, después cloruro de calcio seguido de una solución de ácido oxálico, y un baño en una solución colorante si es requerido por el cliente. Finalmente se enjuagan con agua limpia y secado en túnel de aire caliente. Clasificación: manualmente o con máquinas clasificadoras, según las calidades ofertadas por el fabricante. Achaflanado: cortar los ángulos de las cabezas de los tapones. Sólo se realiza en algunos tapones, para mejorar su aspecto y para facilitar el taponado. Marcado: en la parte lateral, con fuego o con tinta. Tratamientos superficiales: ceras o siliconas, facilitando su introducción en el cuello de la botella y mejorando la hermeticidad. Envasado: en bolsas de polietileno herméticamente cerrado, colocadas a su vez en cajas de cartón.

  
- Tipos de tapones de corcho: Natural: se obtiene por la perforación de las planchas de corcho de alta calidad, para vinos de calidad y de larga guarda. Colmatado: incorporación de polvo de corcho en las lenticelas de los tapones naturales. Para la fijación se mezclan en un tambor giratorio con cola de uso alimentario, para vinos de mediana y reducida guarda. Aglomerado: por extrusión de gránulos de corcho y utilización de una cola alimentaria. Ambos extremos son biselados para facilitar el taponado de la botella, para vinos de bajo coste. Micronizado o Técnico: a partir de micropartículas o microgranulado de corcho aglomerado, por medio de un moldeo individual y por medio de colas de uso alimentario, para vinos de consumo relativamente rápido. 1+1: compuesto de un cuerpo aglomerado de calidad y de una arandela de corcho natural en cada extremo, para vinos con rotación media-rápida. Champán o cava: un cuerpo aglomerado, con dos arandelas de corcho natural, pero estas están en el mismo lado en contacto con el vino. Con cabeza o cabezudos: unidos a una cabeza, que puede ser de madera, plástico u otros materiales, para vinos de Jerez y licores. La calidad del tapón puede ser diferente, natural, colmatado o aglomerado.

  
- Control de calidad tapones de corcho: encaminados a garantizar la hermeticidad, ausencia de gustos y olores extraños.  Diámetro: medición en la parte central del tapón, mediante un calibrador o pie de rey. Longitud: se mide el eje de simetría del tapón, también mediante un calibrador. Longitud y ángulo de bisel: en tapones aglomerados para vinos espumosos. Peso: medición de la masa con una balanza de precisión de 0,01 gramos. Ovalación: homogeneidad de los diámetros medidos de forma perpendicular. Humedad: método rápido, mediante un humidímetro específico equipado con una sonda de dos electrodos. Método de referencia, se pesan 10 tapones, después se introducen en una estufa de secado (103 °C) hasta peso constante. Capilaridad o estanqueidad: se introducen por una de sus bases en un recipiente que contenga una solución de etanol al 10% coloreada de azul de metanol al 2% de forma que cubra 3 mm la longitud del tapón. Después de 24 horas se mide la altura alcanzada por la solución sobre la superficie lateral. Recuperación diametral: se someten a compresión en una taponadora manual. Fuerza de extracción: con un sacacorchos de varilla helicoidal, un dinamómetro, y botellas con las dimensiones adecuadas. Se mide la fuerza que hay que ejercer para extraer el tapón. Microbiología: se hacen recuentos de bacterias aerobias mesófilas, de hongos filamentosos y de levaduras. Desaglomeración: en el caso de los corchos aglomerados. Contenido en polvo: colocando tapones primero en una solución de alcohol etílico al 2%, y después dos lavados con agua destilada. Se filtran tanto la solución como las aguas de lavado, y por diferencia de peso, se obtiene la cantidad de polvo. Adhesión: para tapones de corcho natural de dos o tres piezas. Residuos oxidantes: estudiar el posible contenido de residuos oxidantes o peróxidos en los tapones de corcho.

  
- Análisis sensorial tapones de corcho: en un frasco con cierre de material inerte, inodoro e insípido, se introduce la muestra por analizar y se rellena con agua mineral como macerante baja en sulfatos, de manera que quede totalmente sumergida y sin cámara de aire. En maceración durante 10 horas a una temperatura de 20°C. El líquido macerante se somete a análisis sensorial por un panel o jurado, utilizando una copa normalizada, evaluando la muestra según familias o descriptores, mediante una puntuación de intensidad entre 0 y 4: Nula 0; Débil 1; Ligereza 2; Mediana 3; Fuerte 4. Familias: Química: Hidrocarburo; Medicamento; Producto farmacéutico; Aceite rancio; Disolvente; Tinta; Fenol. Vegetal: Hierba fresca; Especias; Madera: Heno; Eucalipto. Terrosos: Tierra húmeda; Terrosos. Mohos: Moho seco; Moho húmedo.  Reducido: Huevos podridos; Podrido.  TCA (2, 4,6-tricloroanisol): es una sustancia que resulta de la degradación de los triclorofenoles (TPA) que a su vez provienen de la unión de los fenoles del corcho con partículas de cloro disueltas en el aire. Esta degradación tiene lugar en ambiente húmedos y es causada por una serie de hongos. Es responsable del olor y sabor a corcho. Porque el corcho no fue tratado adecuadamente durante su fabricación, o bien porque la botella no se ha conservado en unas condiciones adecuadas de temperatura y humedad.

  
- Tapones sintéticos: Son polímeros expandidos,  con burbujas de gas en el interior que reproducen la estructura celular del corcho, pero que está libre de TCAs. Entre estos polímeros se pueden destacar: Poliolefinas: como el polietileno y el polipropileno. Copolímero en bloque: SEBS (Estireno-Etileno/Butadieno-Estireno), y EVA (Etileno-Vinilacetato). De forma errónea también se denominan "tapones de silicona", aunque no se encuentran las siliconas dentro de los polímeros indicados. Pero sí que se utilizan en la lubricación externa de los tapones tanto naturales como sintéticos, para facilitar la inserción y extracción del tapón. Métodos de fabricación Tapones sintéticos:  


Inyección: inyecta el polímero fundido en avanzado estado de expansión en el interior de un molde con la forma del tapón elegido. Ventajas (Bajo costo. Simplicidad del proceso productivo). Inconvenientes (Posibles defectos internos por lo que dará falta de uniformidad en el comportamiento de tapones del mimo lote. En algunos casos, excesiva dureza).

 
Extrusión: proceso de fusión y expansión similar al moldeo por inyección, pero al final del cilindro en lugar de un molde, hay un cabezal de extrusión. La extrusión permite obtener con un proceso relativamente económico, pero puede provocar una pérdida de hermeticidad.  Ventajas (Uniformidad de comportamiento entre tapones de un mismo lote. Óptimas propiedades elásticas). Inconvenientes (Problemas de cierre por contacto irregular entre las paredes del tapón y el vidrio del cuello de la botella. La superficie externa se colorea por la presencia de celdas abiertas).

Coextrusión: para solucionar el problema de irregularidad de la superficie externa del tapón por extrusión, se puede revestir el tapón con una capa de material plástico. Ventajas (Uniformidad de comportamiento entre tapones de un mismo lote. Óptimo cierre por el contacto entre el vidrio del cuello y la superficie externa). Inconvenientes (Elevado costo de la instalación. Aspecto exterior muy diferente al corcho natural. La superficie externa de ambos extremos se colorea por la presencia de celdas abiertas).

  
- Taponadora: introducción del tapón en el cuello de la botella, de forma que quede herméticamente cerrado, dejando una cámara de aire entre la superficie de líquido y la del tapón como precaución ante posibles dilataciones del líquido. Para facilitar la automatización, los diámetros de los tapones  y el diámetro del gollete deben ser homogéneos. Compresión del tapón mediante unas mordazas disminuyen el tamaño del corcho, hasta un cuarto del diámetro inicial, para que pueda entrar en el cuello de la botella sin romperse. Una vez dentro, intenta recuperar su tamaño inicial produciendo estanqueidad. Las mordazas son triples, cuádruples, lateral, de rodillos, etc. Introducción del tapón, se realiza por medio de un pistón que lo empuja dentro de la botella deslizándose desde la mordaza. La carrera del pistón debe estar regulada para que el tapón quede justo en la superficie del gollete. Una taponadora, está formada por: Tolva y dispositivo de distribución de los tapones; Mordazas de compresión; Émbolo o pistón, accionado de forma mecánica o neumática; Cono centrador, su perfil se adapta al gollete; Sistema de centrado de la botella, puede ser de estrella o de guías. Soporte y muelle de compresión, se  adapta a diferentes alturas de botellas.

  
- Cápsula: es el cubre tapón clásico de las botellas de vino, cómo precinto de calidad para proteger el tapón. Pueden estar fabricadas con distintos materiales. Estaño: son reciclables y ecológicas, son las más caras del mercado. Pieza única y no presentan unión. Estaño-plomo: en desuso debido a la toxicidad. Retráctiles de material plástico (PVC) multipiezas: de las más utilizadas porque son las más económicas, aunque son contaminantes. Plástico inyectado monopieza: se utiliza el PVC rígido inyectado. Fáciles de colocar y de ajustar. Provistas de una lengüeta rasgable de apertura. Se utilizan junto a los tapones cabezudos. Material complejo: a partir de polietileno y aluminio. Es una lámina con tres capas: Aluminio-PE-Aluminio. Más baratas que las de estaño, pero presentan unión. Sobre taponado con disco de cera: disco de cera en la zona exterior del tapón.

  
- Capsulado o sobre-taponado: colocación de la cápsula para que cubra el tapón y la parte superior de la botella, para asegurar su limpieza y garantizar el contenido. Debe quedar lisa y ajustada a la botella. En primer lugar se distribuye la cápsula mediante aire comprimido o por medios mecánicos, posteriormente se alisa de forma: Mecánica: por rulinas o pequeñas arandelas de perfil cónico, que giran a gran velocidad, durante su ascenso y descenso estiran y ajustan la cápsula al cuello de la botella. Para cápsulas de estaño, de complejo y de aluminio. Calor: sistema de campana, con una resistencia interior, que baja sobre la botella o en un túnel de calor que es atravesado por la botella. Para cápsulas de material termo-retráctil.

  
- Etiqueta: generalmente de papel, plásticas, o incluso serigrafiarse directamente en el vidrio. Dan información sobre las características del vino que contiene y algunos datos, muchos de ellos obligatorios según la legislación vigente. Principal o frontal: suelen ser cuadradas, aunque pueden ser  de diversas formas. Contra etiqueta: situada en la parte opuesta de la etiqueta principal. Inferior: pequeña y estrecha situada justo debajo de la etiqueta principal. Cápsula: en algunos casos lleva información u ornamento. Collarín: faja de papel, que recubre la parte inferior de la cápsula, con forma de anillo. Sello: pequeña situada en las botellas de champán para indicar el tipo de espumoso. Hierro: adorno metálico en forma de medalla que se cuelga mediante un collar.

  
- Etiquetadora: Para evitar su deterioro, las etiquetas se colocan justo antes de la salida al mercado de las botellas. Las botellas son transportadas sobre una cinta, entrando en un carrusel conducidas por guías o estrellas. Encoladas: cada vez menos utilizadas, pegadas con cola, se frotan contra un cilindro porta-cola, alimentado por una bomba o por gravedad, después son recogidas por el cilindro de etiquetado, que mediante unas pinzas las sujeta y las deposita contra la botella. Autoadhesivas: las más utilizadas actualmente, éstas se encuentran en rollos que mediante un sistema giratorio, se colocan sobre la botella y con unos rodillos de goma se extienden dejándolas lisas.

OTROS EQUIPOS Y TAPONES
- Bag in box (BIB): Es un envase de mayor volumen que la botella, utilizado para un consumo parecido al granel. Consiste en una gran bolsa, situada en el interior de una caja rígida de cartón, unidas ambas mediante la válvula de salida del el líquido hacia el exterior. Cuando se produce un vaciado parcial de la bolsa, debido a una extracción del vino que contiene, ésta se pliega por efecto del vacío, impidiendo el contacto del vino con el aire, y por lo tanto también los problemas que se podían encontrar con las garrafas clásicas, por el gran espacio de vacío, que sucede cuanto se consume, provocando aireación, oxidación, formación de velos y acetificación.


El material utilizado en la construcción de la bolsa suele ser poliéster de laminado termal metalizado, con doble cámara de PE interna. La multicapa más habitual se compone de una capa de polietileno (PE) de 40 a 50μm, una capa de polietileno tereftalato (PET) metalizado con aluminio y otra capa de polietileno (PE) de 40 a 50μm. Las capacidades más habituales de este tipo de envases son 3, 4, 5, 10, 15 y 20 litros, aunque lo más habitual es que sea de 4 litros, con una bolsa de dimensiones 29x39 cm por cada cara.


Se utilizan máquinas llenadoras semiautomáticas de llenado a vacío o con atmósfera de nitrógeno, empleando un contador volumétrico con un 0,8 por ciento de error máximo, y con velocidades de: Para bolsas de 5 litros: 4 bolsas por minuto; Bolsas de 10 litros: 3 bolsas por minuto; Bolsas de 20 litros: 2 bolsas por minuto.

  
- Tetra-brick: Es una alternativa a las botellas por contener un volumen similar. Es un envase de diferentes volúmenes, aunque el formato más utilizado es el de un litro, que adquiere determinadas formas prismáticas donde predominan los paralelepípedos. Las pareces están formadas por un material multicapa, que garantiza la total hermeticidad del envase, impidiendo la salida del vino, así como la entrada desde el exterior del aire o de la luz.


La cantidad de los materiales utilizados, se distribuyen del siguiente modo: 75% del peso es cartón, 20% es polietileno y 5% aluminio. El material de los envases está compuesto por las siguientes capas (ordenadas de dentro hacia fuera): Una o dos capas de PE (20-30 μm) que impiden la salida del líquido envasado. Una de aluminio (6-7 μm) que impide la entrada desde el exterior de oxígeno, luz y olores extraños. Una de PE (30-40 μm) usada como adhesivo entre el aluminio y la siguiente capa de cartón. Una capa de cartón (300-400 μm) que tiene la función de conformar el envase y de servir de soporte para conseguir una cierta rigidez. Por la parte exterior, el cartón suele estar decorado en toda su superficie. Una capa de PE (10-15 μm) que protege a la capa de cartón.


- Ventajas  e inconvenientes del brick: Elevada resistencia a los impactos. Óptimo aprovechamiento de los espacios de almacenado o transporte, tanto de los materiales para el envasado como del producto terminado. Mínimo empleo de material de envasado (26 gramos por litro). Una perfecta conservación de los líquidos contenidos por la ausencia de luz y la hermeticidad del envase. Imagen no muy adecuada para los vinos de cierta calidad. Ligeros problemas en el reciclado de los restos del material multicapa.


Las líneas de envasado de líquidos en tetra-brick o tetra-pak, son sencillas, ya que utilizan sólo una máquina que conforma y envasa el producto, seguida de una máquina paletizadora de los envases terminados. La máquina de envasar recibe el material de envasado en forma de una bobina con los futuros pliegues o aristas del envase premarcados, el cual una vez desenrollado pasa por un baño de peróxido donde se esteriliza por ambas caras, los restos de este producto son eliminados a continuación por medio de una corriente de aire caliente. Después, la lámina del material se conforma en forma de un tubo vertical, mediante la unión por soldadura de los extremos de la lámina y se introduce desde arriba el líquido para envasar. El líquido no sale por la parte inferior, debido a que dos pinzas alternativas sellan y cortan el tubo, formando unos paquetes herméticos que contienen el líquido envasado.


Por último, los paquetes son conformados hasta que toman el aspecto prismático predefinido y definitivo, facilitando este trabajo las líneas premarcadas en el material multicapa. Se termina con la soldadura de las pestañas inferiores y superiores que impiden su eventual deformación, saliendo a continuación de la máquina con destino a su paletizado y almacenado antes de su puesta en el mercado.

  
- Tapones de plástico: Consisten en un envoltorio de plástico bastante aparente y con un sistema de apertura tipo abre-fácil. Este tipo de tapones se retiran fácilmente con la mano, pero consiguiendo el sonido típico del descorche. Permite cierres sucesivos.

  
- Tapones de rosca: También son conocidos con el nombre de pilfer-proof. Son metálicos, aunque presenta una capa de polietileno en la parte que está en contacto con el vino. Ventajas: Son inocuos. Fáciles de usar, ya que no requieren ningún utensilio extra para su extracción. Constituye un cierre perfectamente apto para el vino. Permite cierres sucesivos. Inconvenientes: el coste que supone adaptar la maquinaria de embotellado a la rosca, ya que necesita un tipo de botella especial. Muy extendidos en Australia, también por fabricantes de destilados y elaboradores de aceites o vinagres de calidad.

  
- Tapones de corona: de acero inoxidable, y con una capa plástica en la parte interna, que esta contacto con el vino. Se utilizan en la elaboración de vinos espumosos por medio del método tradicional, durante las fases de rima y pupitre,  en la segunda fermentación que se lleva a cabo en la botella. Utilizado en la industria cervecera y de bebidas refrescantes.

  
- Tapones de vidrio: aspecto de un tapón de adorno, cierra perfectamente la botella de vino tanto al embotellarla como en sus posteriores aperturas y cierres sucesivos por parte de quien la consume. Tiene una junta o anillo de plástico. Son los más caros.

  
- Evolución histórica del envasado: En el siglo XVII, se inició la fabricación de vidrio a pequeña escala, pero no se transformó en objeto común hasta el siglo XVIII. 6000 a.C.: Vasijas de barro (Egipto); 2500 a.C.: Vidrio (Babilonia); 500 a.C.: Toneles de madera (Galia); 105 a.C.: Papel en China (s.XIV en Europa); Siglo XI: Toneleros en el norte de Europa (Escandinavia). Utilización de la madera de roble; 1375: Estandarización del tonel de arenques, que debía contener 117,36 litros. Esta medida se utiliza actualmente para el barril de petróleo; Siglo XVII: Sopladores de vidrio; Siglo XVIII: Sacos de material textil, algodón o yute. 1810: Latas de conservas (Nicolas Appert "frascos de cristal" y Peter Durand "botes metálicos"); 1844: Estandarización de la forma de los botellines de cerveza; 1850-1860: Caja de cerillas; 1871: Cartón ondulado para proteger las botellas de vidrio; 1874: Bolsas de papel (en las tiendas de ultramarinos de Estados Unidos). 1891: Tubos de aluminio para la pasta dentífrica. 1897: Cajas de cartón ondulado. 1908: Sacos de papel. 1940-1950: Plástico, aparición de la primera bolsa de supermercado. 1952: Tetra pak. 1960-1979: Fleje de embalaje de polietileno para precintar paquetes. 1970-1980: Film retráctil para embalaje.















































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