martes, 11 de mayo de 2021

Tipos de Cubierta Vegetal para Viñedos

TIPOS DE CUBIERTA VEGETAL PARA VIÑEDOS

En la actualidad la principal causa de la aparición de cubiertas vegetales en los viñedos surge por la moda de cultivar una viticultura ecológica, que prohíbe la utilización de herbicidas. Pero en su origen las cubiertas vegetales surgieron en el campo de la viticultura como remedio para sanear las tierras de un exceso de agua, en zonas en donde la pluviometría es excesiva para el cultivo de las vides. Utilizándose las gramíneas que favorecen la evapotranspiración de esas especies que eliminan el agua sobrante de los campos.

En la D.O.Ca Rioja se ha estudiado diferentes actuaciones con etas cubiertas y sistemas de riego, observándose que el empleo de estas cubiertas vegetales es un buen sistema para disminuir las disponibilidades hídricas en los viñedos, ayuda a conservar los suelos y reduce el riesgo de erosión, disminuyendo las cosechas de uvas, pero aumentando su calidad vinificable. Las especies que más se han utilizado para realizar esta técnica pertenecen a las familias de las gramíneas (cebada, centeno, etc.), leguminosas (veza, tréboles, otras papilonáceas) o crucíferas (Brassica, Raphanus, o Sinapis).

- Gramíneas: para limitar la disponibilidad de agua en los viñedos, en lugares en donde el exceso de humedad contribuye a la proliferación de enfermedades fúngicas. Las especies que más se han utilizado son (cebada, centeno, o ballico anual (Lolim rigidum Gaud.), se siembran en primavera y se siegan a principios del verano, incorporando normalmente, toda la masa vegetal al suelo para mejorar su textura y estructura.

- Leguminosas: para mejorar el suelo, por el aporte de nitrógeno, facilitado por los Rizobium, de las raíces de esas plantas leguminosas. En algunos casos puede ser negativo si queremos disminuir el vigor de las vides, en detrimento de su calidad. Las especies elegidas deben ser competitivas con las adventicias, y lo menos posible con la vid, especialmente por el agua.

CARACTERÍSTICAS DE CUBIERTAS VEGETALES

- Dactilo, Dactylis glomerata L. Dosis: 15 kg/ha. Germinación: tarda 21 días en germinar, y es de implantación lenta. Persistencia: 8 años. Suelos de fertilidad media-alta, no fuertes ni húmedos. Adaptación a veranos cálidos y secos.

- Festuca alta Festuca arundinacea Schreber. Dosis: 20-25 kg/ha. Germinación: tarda 21 días en germinar. Persistencia: 10 años o más, es la gramínea con mayor grado de perennidad, pero de implantación lenta y difícil. Tiene un sistema radicular denso en superficie, a la vez algunas raíces pueden descender en profundidad, lo que le hace muy competitiva con la plantación, evita la erosión (suelos poco fértiles, ácidos y secos), posee una buena resistencia al frío, calor, sequía y exceso de agua, apta para un clima mediterráneo.

- Festuca de los prados Festuca pratensis Hudson. Dosis: de 15 a 20 kg/ha. Germinación: tarda unos 21 días en germinar. Persistencia: unos 3 a 5 años. Adaptado a suelos húmedos y fértiles, también alcalinos y arenosos, siempre que tengan humedad, se adapta a suelos inundados, adaptado al Norte de España.

- Ray-grass Inglés Lolium perenne L. Dosis: la siembra del diploide 20 kg/ha, y la del triploide 25kg/ha. Germinación: tarda de 12 a 15 días en germinar. Persistencia: tiene una perennidad media de 3 a 6 años y es de fácil implantación. Se trata de una especie que presenta el problema de su dificultad de corte mecánico, sensible al frío y a la sequía, que soporta bastante bien el exceso de humedad y adaptado al clima atlántico.

- Trébol subterráneo Trifolium subterraneum L. Dosis: 4 kg/ha. Germinación: Después de una lluvia. Persistencia: 3 a 4 años. Se desarrolla en el invierno y primavera momento en que tiene el crecimiento máximo y durante esta época protege el suelo. A finales de junio, principios de julio la planta se seca después de haber formado las semillas formando un mulching más o menos denso que protege el suelo. Con las lluvias otoñales germinan las semillas.

- Pistes Phalaris. Perenne. Reposo estival y rebrote otoñal. No resiste el frío (8-10° C en invierno). 

- Plantas nematicidas Raphanus sativus var. oleifera y Sinapis alba. Dosis: 25 a 30 kg/ha. Germinación: después de una lluvia ligera. Persistencia: 3 a 4 años. Estos cultivos se ha demostrado que tienen un efecto desinfectante del suelo.  

MEZCLAS ACONSEJADAS PARA CUBIERTAS VEGETALES

- Zonas con precipitación débil: 15% Agrostis tennuis, 30% Festuca ovina, 30% Festuca rubra, 20% Poa pratensis, 2% Lotus corniculatus, 3% Trifolium repens. - Suelos profundos: 50% Lolium perenne, 50% Poa pratensis.
- Suelos menos profundos y que sufren sequía: 10% Lolium perenne, 40% Poa pratensis, 50% Festuca rubra.
- Suelos arcillosos, apelmazados (plantas exigentes en agua): 40% Dactylis glomerata, 35% Phleum pratense, 25% Trifolium hibridum.
- Suelos ligeros y secos: 20-50% Festuca roja, 10-20% Raygrass inglés, 40-70% Poa pratensis.

ESTABLECIMIENTO DE LA CUBIERTA VEGETAL

- Época: Lo normal es aprovechar el otoño o la primavera, reservado ésta en zonas más frías, y no retrasando excesivamente la siembra. Se debe considerar el mayor o menor peligro de invasión de malas hierbas en cada estación.

- Preparación del suelo: Se debe mullir el suelo, uniformando y evitando terrones excesivos. Se pueden dar una o dos labores superficiales como máximo, con cultivadores o gradas ligeras.

- Siembra: Dependiendo de cada especie, se realiza entre 1 a 2 cm de profundidad, con sembradora en líneas o a voleo, en este caso complementado con pase de grada de púas para mezclar, poniendo en contacto semilla y tierra. La profundidad de siembra no debe nunca superar la longitud del coleóptilo, que es el órgano encargado de proteger la primera hoja y abrirle paso a través del suelo.

La profundidad de siembra depende del tamaño de la semilla. Las semillas pequeñas, como el trébol blanco, se dejan más en profundidad, que las semillas grandes, como el ray-grass, o trébol subterráneo, que aceptan mayores profundidades. En suelos arenosos y ligeros la profundidad puede ser mayor, mientras que en suelos arcillosos puede ser menor.

- Fertilización: Para la implantación de la pradera usar en fondo de 30 a 50 kg/ha de N, complementado con una cobertera 6 a 8 semanas después de 30 a 50 kg/ha de N. Según los análisis también añadir fondo con fósforo y potasio. En el caso de leguminosas se puede evitar aplicar nitrógeno.

- Riego: Cuando las precipitaciones sean insuficientes tras la siembra, será preciso regar a continuación.

- Siega: Se realizara fundamentalmente durante el período de competencia de la cepa, en primavera y verano, dejando en otoño que se desarrolle hasta la salida del invierno. La siega permite reducir la transpiración de la cubierta y por lo tanto limitar la competencia por el agua con la plantación. Es importante prestar atención a las heladas primaverales para mantenerla lo más corta posible durante el período de heladas.

El control mediante siega de la cubierta vegetal se ejecutará más o menos frecuentemente según las disponibilidades de agua y tipo de pradera. La pradera más corta implica monos transpiración y por lo tanto más barato. Se busca una altura no superior a los 15-30 cm. Se emplean segadoras rotativas de hilo, cuchillas o discos. La hierba se deja en el suelo como abonado verde y haciendo mulch.

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